Lectura fácil, una solución de bajo coste

Logotipo del 7º Encuentor de Tecnologías de Bajo Coste de Albacete

El 7º Encuentro Internacional de Tecnologías de Bajo Coste, celebrado entre los pasados 10 y 12 de julio en el CRMF de Albacete, ha sido de nuevo un ejemplo de imaginación y creatividad en el ámbito de la accesibilidad y el diseño para todos. Durante tres días, unas 200 personas han participado en un gran número de talleres de muy diversa temática, desde la informática a la comunicación accesible, pasando por productos de apoyo. La condición indispensable era que fueran herramientas gratuitas o muy baratas y que pudieran hacerse por cualquier persona, de modo que entrasen en el circuito de la colaboración para la mejora de la calidad de vida de la sociedad.

Por primera vez, la lectura fácil tuvo un espacio en este encuentro. El taller, impartido por dilofácil y limitado a 20 participantes, dio unas orientaciones generales de esta técnica de redacción accesible. Además, las asistentes hicieron una práctica de adaptación de un texto con el fin de conocer de primera mano las dificultades que tiene hacer fáciles los textos complejos. Entre ellas, tuvimos el honor de contar con Cristina Rodríguez-Porrero, ex directora del Ceapat recientemente jubilada y homenajeada por toda una vida dedicada a la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad y necesidades especiales.

Sin duda, la lectura fácil es una solución de accesibilidad de bajo coste, pero no de segunda categoría. Es un técnica al alcance de muchas personas y que facilita la vida a una inmensa mayoría, no sólo a aquellos que se consideran como beneficiarios inmediatos. La inclusión de la lectura fácil en este Encuentro de Albacete es un paso más en la difusión de la comunicación accesible. No obstante, hay que reconocer el enorme acierto de la organización en convocar este encuentro, que subraya que la creatividad y la imaginación no tienen límites y que, puestas al servicio de las personas, son una fuente inagotable de soluciones que pueden facilitar la vida a muchas personas.

Actividades de ocio y lectura fácil

Participantes en la jornada de lectura fácil: de izquierda a derecha: Fefa Álvarez, directora adjunta de accesibilidad universal de Fundación ONCE; Ana Isabel Martín, directora general de Voluntariado de la Comunidad de Madrid; Antonio López, representante de la Asociación Territorios Vivos; Javier Luengo, gerente de Feaps Madrid; y Fernando Arias, coordinador del Proyecto Ríos

Un campo que todavía tiene un ámbito de investigación y creatividad importante es el de las actividades de ocio accesible. Las actividades obligan a pensar de forma global para incluir a todo tipo de personas con diversas circunstancias personales. Uno de esos aspectos a tener en cuenta es la comunicación y, dentro de la misma, la lectura fácil. La Asociación Territorios Vivos ha sido pionera en una experiencia de este tipo: hacer partícipes a personas con discapacidad intelectual en una actividad en la naturaleza, concretamente, en el cuidado de los ríos.

La Asociación Territorios Vivos desarrolla varios proyectos. Uno de ellos se denomina “Proyecto Ríos”, que consiste en que los particulares se encarguen de la vigilancia de las condiciones de tramos de ríos. La asociación se planteó el reto de hacerla accesible y quería contar con grupos de personas con discapacidad intelectual. El proyecto implicaba una visión global, porque el tramo de río debía ser accesible, los objetos para hacer las pruebas y mediciones debían ser fáciles de manejar y los textos que explicaban la actividad debían adaptarse a lectura fácil.

En Dilofácil hemos realizado la adaptación a lectura fácil de la “Guía para participar en el Proyecto Ríos”. El texto original tenía grandes complejidades por el carácter técnico de los contenidos, pero la selección de la información enfocada a la actividad, la adaptación con unas frases y un vocabulario más sencillo sin perder el sentido original, así como un diseño cómodo y agradable para reforzar la comprensión han sido las soluciones que han permitido generar esta nueva guía. Además, hemos contado con la colaboración de los grupos de lectores de Fundación Ademo, perteneciente a Feaps Madrid. Sus aportaciones han sido fundamentales para conseguir que el texto final se haya perfeccionado y la actividad se desarrolle con el éxito que está teniendo y que ayer nos contaron en una presentación en la Dirección General del Voluntariado de la Comunidad de Madrid.

La lectura fácil se abre camino también en las actividades. Poco a poco, cada vez más personas se van convenciendo de la necesidad y las bondades de la lectura fácil como solución inclusiva.

La Madrid Accessibility Week se interesa por la lectura fácil

Logotipo de la Madrid Accessibility Week 2014

Madrid Accessibility Week (MAW2014) es una iniciativa del “Máster de accesibilidad universal y diseño para todos” impartido por la Universidad de Jaén en colaboración con Fundación ONCE. Este máster online organiza esta semana presencial de conferencias para sus alumnos y para el público en general. Dentro del programa, ayer se celebró una jornada de “Comunicación y accesibilidad”, en la que participó dilofácil para hablar sobre la importancia de la lectura fácil como solución de accesibilidad a los contenidos escritos.

En la ponencia, se destacó que vivimos en el momento de la historia en el que se producen más textos, aunque nuestro entorno y nuestros hábitos están muy relacionados con las pantalla y lo visual. Sin embargo, en este momento, es necesaria una solución que acerque los textos a todas las personas. La lectura fácil no se limita a la aplicación de unas determinadas pautas, sino también suponen una forma de seleccionar la información relevante y de presentarla a los lectores. Óscar García Muñoz, responsable del proyecto dilofácil, mostró a los presentes varios ejemplos de diversas adaptaciones, tanto de textos literarios, como informativos, como en soporte web, y describió los elementos diferenciales y característicos de los mismos.

Los ponentes de la mesa realizaron interesantes aportaciones en sus conferencias: Dimas García Moreno, especialista en wayfinding, introdujo este concepto vinculado con la orientación accesible y su aplicación en el espacio construido; Jon Ibarra, de Puntodis, habló sobre la importancia de la señalización en la evacuación y avanzó las ideas que se trabajan en una nueva norma al respecto; Teresa Gallo, de Vía Libre, detalló los aspectos fundamentales para redactar un plan de señalización que tuviera en cuenta la accesibilidad; y, finalmente, Montserrat Carrillo, de Elea Soluciones, mostró el funcionamiento de un nuevo producto que detecta caídas en espacios domésticos.

Cabe destacar que, poco a poco, los estudios universitarios específicos de accesibilidad incluyen la comunicación y, específicamente, la lectura fácil, entre los contenidos del programa para sus alumnos. Ya lo ha hecho Lasalle y ahora la Universidad de Jaén. Pero la idea es que estos conceptos se integren de forma transversal en todos los estudios, porque es necesario tanto la sensibilización hacia la diversidad humana como una mejora en la comunicación escrita, con una técnica accesible como la lectura fácil.

Lectura fácil en museos, ¿cuándo?

Visitante contempla la escultura "El pensador"

No es la primera vez que publicamos un post sobre la lectura fácil y su aplicación en los museos. Aunque es claro beneficio que supondría para atraer y fidelizar visitantes y reforzar el derecho de todas las personas a la cultura, no existen apenas experiencias, aunque estaría bien que los lectores de este post nos contaran si conocen alguna.

En esta ocasión, vamos a destacar dos trabajos de investigación inéditos. El primero de ellos lo realizó Isabel Acosta y se titula “¿Son importantes los textos expositivos? Análisis de textos en museos y conjuntos arqueológicos andaluces”. De este trabajo, Acosta publicó un artículo en el número 72 de la revista Musea. Lo más interesante del trabajo es que, sin hablar de lectura fácil, llega a la misma conclusión: “Unos textos más accesibles, atractivos y comunicativos convierten las instituciones culturales en lugares más interesantes y participativos que fomentan tanto el aprendizaje como el disfrute y permiten la puesta en valor del patrimonio cultural”. El profundo trabajo llevado a cabo por Acosta fija una serie de criterios a considerar para analizar los textos, entre los que cita el léxico empleado, las técnicas de estimulación lectora, la relación con lo expuesto, la jerarquía de la información y la legibilidad. Toda una referencia para los museólogos y museógrafos, ya que ambos deben ir a la par a la hora de dar la importancia debida a los textos.

El segundo, titulado “Pautas de accesibilidad para experiencias móviles en museos”, lo redactó Tatiana Alemán y lo presentó en el VI Congreso de Accesibilidad a los Medios Audiovisuales para Personas con Discapacidad (Amadis 2012). El estudio, que analiza el estado de la tecnología accesible en los museos españoles, incluye también una encuesta a personas con diferentes discapacidades. ¿Cuáles son las demandas comunes? Dispositivos usables y contenidos en lectura fácil. Por tanto, este trabajo refuerza varias cuestiones: la lectura fácil tiene demanda, se pide que se aplique en los museos y lo solicitan todo tipo de personas, no se limita a personas con discapacidad intelectual.

En ambos casos, se pone de manifiesto que los museos van con retraso en la aplicación de esta solución de accesibilidad. Muchos cuentan con notables mejoras de accesibilidad arquitectónica y tecnológica, pero una función fundamental del museo es divulgar la cultura, acercarla a todos los públicos. Los museos son espacios abiertos a todos los ciudadanos, con independencia de su nivel cultural. Por lo tanto, para reforzar esta función, urge que haya publicaciones en lectura fácil en los museos. Las dos publicaciones citadas en este post dan clara muestra de ello.

El turismo y la lectura fácil

Dos turistas: una mujer mira un plano y un hombre saca una foto

¿En qué ambito del turismo se puede aplicar la lectura fácil? La pregunta podría más bien formularse al revés, porque precisamente la lectura fácil tiene muchas opciones de aplicación en este ámbito. Conviene recordar que desde 1980 se habla de turismo accesible. En aquel año, la Organización Mundial del Turismo (OMT) publicó la Declaración de Manila, en la que se reconoce el turismo como un derecho fundamental de las personas y recomienda la regulación de los servicios en aspectos de accesibilidad. Un salto importante fue en 2005, cuando la OMT aprobó la resolución “Hacia un turismo accesible para todos”, que subrayaba la necesidad de proporcionar una información clara sobre la accesibilidad de las instalaciones turísticas, la disponibilidad de servicios de apoyo y la formación del personal en temas de accesibilidad y discapacidad.

La Plataforma Representativa Estatal de Personas con Discapacidad Física (PREDIF) ha apostado desde sus inicios por el turismo accesible y elabora unas guías exhaustivas de accesibilidad de diversos tipos de establecimientos turísticos: hoteles, restaurantes, museos, espacios naturales, monumentos… En las dos últimas guías, de espacios de ocio y de Vías Verdes, se incluyen adaptaciones de textos a lectura fácil en las partes dedicadas a la accesibilidad cognitiva de los espacios. De este modo, las personas con discapacidad intelectual encuentran información adecuada a sus necesidades para disfrutar del turismo.

Dar información en lectura fácil en guías turísticas es el inicio. ¿Por qué no deberían existir versiones en lectura fácil de las guías de servicios de los hoteles? ¿Y respecto a los museos? Pensemos en las cartelas, en folletos y guías, en paneles… esa información que habitualmente abusa de términos y formas cultas o que asemejan ser cultas para crear barreras y mantener que los museos parezcan templos restringidos en vez de espacios abiertos de difusión cultural. ¿Qué decir de la información en los planos turísticos y en la orientación por diversos espacios, donde la lectura fácil se puede combinar con el wayfinding? En definitiva, el turismo es un ámbito de actividad abierto a todas las personas y que todos tenemos derecho a disfrutar. La iniciativa de PREDIF es la punta de lanza que, esperemos, abra más experiencias similares.