ICT4IAL, pautas para tecnología inclusiva en educación

Imagen de portada del proyecto ICT4IAL

Los colegios e institutos no pueden quedarse al margen de las nuevas tecnologías, en tanto que son un poderoso recurso para la educación. Los profesores ya tienen que lidiar con ellas desde hace tiempo, pero ¿qué ocurre con los alumnos que tienen algún tipo de necesidad especial educativa? ¿Qué ocurre cuando un alumno tienen una discapacidad? Esos materiales en PDF, vídeo o audio pueden ser inaccesibles. Los profesores necesitan herramientas y ese es el objetivo del proyecto “ICT4IAL: Information and Communication Technologies for Information Accessibility in Learning“, promovido por la Agencia Europea de Educación Inclusiva y para Necesidades Especiales, junto con otros socios, como la UNESCO, el Consorcio Daisy, la Red Europea de Escuelas, la Asociación Internacional de Universidades y la Iniciativa Global de TIC Inclusivas.

Un grupo de expertos de diversos ámbitos relacionados con la educación, la tecnología y la accesibilidad han trabajado en la redacción de unas pautas durante los dos últimos años, con el fin de crear un documento sencillo y práctico para que los profesores y maestros tuvieran oportunidad de considerar aspectos relacionados con la accesibilidad en todo tipo de materiales (texto, imagen, sonido y vídeo) y soportes (documentos electrónicos, recursos online, publicaciones impresas). A través de la página web del proyecto, se puede acceder a las pautas y recomendaciones, así como a recursos específicos para ampliar conocimientos. De momento, solo está disponible en inglés, aunque se traducirán a los idiomas de la UE, progresivamente.

Dilofácil, gracias al Centro Nacional de Innovación e Investigación Educativa, tuvo la oportunidad de participar en el proyecto para recordar la necesidad de que los textos, con independencia del soporte, deben tener unas pautas de redacción que faciliten la comprensión para que alumnos con necesidades educativas especiales puedan utilizarlos. Este proyecto es un magnífico resultado que permite aproximar los recursos relacionados con la accesibilidad a un colectivo, como los docentes, que necesitan herramientas para conseguir que todos los alumnos puedan participar en sus clases en igualdad de condiciones.

Guía sobre lectura fácil para maestros y profesores

Portada de la Guía sobre lectura fácil publicada por el MECD

Desde hace unas semanas está disponible en Internet la “Guía práctica de orientaciones para la inclusión educativa: Lectura fácil“, con la que el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, a través del CNIIE (Centro Nacional de Innovación e Investigación Educativa) divulga esta técnica de redacción para que se aplique en colegios e institutos. Esta guía, redactada por dilofácil, pretende ser una publicación accesible para que maestros y profesores sepan cómo aplicar la lectura fácil en las aulas.

No se trata, como se plantea en la obra, de que la lectura fácil se convierta en el instrumento habitual, sino que se utilice como una herramienta más de apoyo, dentro del abanico de soluciones con las que cuentan los docentes, para hacer comprensibles los contenidos a los alumnos. Originalmente, la lectura fácil se concibió para adultos, pero su aplicación en niños y adolescentes es perfectamente pertinente en situaciones de necesidades educativas especiales. No todos los estudiantes tienen el mismo ritmo. Hay que aceptar esa diferencia y adaptar los recursos para que el progreso de los alumnos con más dificultades no se vea mermado ni, mucho menos, estigmatizado.

La guía cuenta además con ejemplos sobre textos reales de colegios e institutos en España. Se publica tanto la versión original como la adaptada, si bien esta última no cumple todos los requisitos de diseño para no hacer la maquetación más compleja. Sin embargo, se pueden ver ejemplos textuales claros en los que se puede aplicar este método de redacción y comunicación escrita. En definitiva, esta guía aspira a ser una herramienta de ayuda para profesores y maestros que se encuentran con la tesitura de cómo hacer los contenidos textuales más fáciles y cómo atraer a los más jóvenes para que lean con interés.

La lectura fácil llega a la Feria del Libro de Madrid

Imagen de la portada de la presentación de dilofácil y Feaps sobre lectura fácil en la Feria del Libro

El escenario no podía ser mejor: la Feria del Libro de Madrid. La Subdirección General de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas organizó el pasado 3 de junio un “Encuentro de buenas prácticas en el fomento de la lectura“e invitó a dilofácil para hablar sobre la lectura fácil. Desde dilofácil, creímos que era importante que Feaps participara también, por ser una organización comprometida con este método de fomento lector para públicos con dificultades de comprensión y con quienes trabajamos regularmente en diversos proyectos.

El objetivo era claro: dar a conocer al público general qué era la lectura fácil, por qué era una buena práctica y qué ejemplos de aplicación tiene que pueden ser replicables. Como dijo una persona del público a la salida del acto, cuando se ve el conjunto, se puede apreciar el gran número de cosas que ya se han hecho:

  • el Encuentro “Letras para  todos“, que se celebró el año pasado por primera vez y que se repetirá a finales de noviembre de este año;
  • las numerosas publicaciones adaptadas, tanto literarias, como informativas o jurídicas;
  • la formación a nuevos adaptadores;
  • los diversos clubes de lectura fácil promovidos;
  • el proyecto inclusivo de incorporación de la lectura fácil para que el derecho a la justicia sea efectivo, que se plasmará pronto en la publicación de la Constitución y la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad en lectura fácil;
  • la vinculación de la lectura fácil con la tecnología, a través del proyecto Léelo Fácil, que lanzó su primera versión el año pasado y pronto publicará sus nuevas obras para leer a través de la web.

Son muchas las iniciativas hechas, pero queda tanto por hacer como nuestra imaginación y los recursos disponibles nos permitan. Salimos con una buena sensación: haber difundido una forma de lectura inclusiva, que piensa en los que tiene más barreras frente a los textos, ante un público que pudo hacerse una idea clara de cómo personas con dificultades de comprensión lectora pueden acercarse a los libros y sentirlos cercanos.

La necesidad de priorizar las adaptaciones de lectura fácil

Gráfico de jerarquía de prioridades que relaciona urgencia e importancia de las cosas

No nos tenemos que engañar: los recursos económicos, humanos y de tiempo son escasos. No se puede afrontar todo a la vez. Es más, podría hasta ser contraproducente. La lectura fácil necesita un impulso para que se extienda y consolide como solución de accesibilidad a los textos, pero ciertamente faltan:

  • Buenos adaptadores: hay que tener cuidado con las adaptaciones voluntaristas de quienes tienen poca o ninguna experiencia, porque van en detrimento del prestigio de la lectura fácil. A veces se encuentran textos catalogados como “lectura fácil” que dejan mucho que desear. La formación es fundamental y el rigor a la hora de trabajar, una premisa básica.
  • Dinero: para financiar las adaptaciones y las pruebas de contraste de los textos adaptados con lectores. Para ello, hay que convencer a todo tipo de entidades, públicas, privadas y del tercer sector, para que destinen fondos a este tipo de publicaciones, igual que dedican a otras acciones a favor de la igualdad de los derechos de las personas.
  • Tiempo: por mucho que nos empeñemos, el día tiene 24 horas y no hay tiempo para más. Además, una buena adaptación necesita una reflexión y una buena prueba de contraste necesita su tiempo, ya que los lectores no son máquinas, son personas. No podemos permitir la producción en cadena de la lectura fácil. Debemos hacer un producto cuidado.

Frente a estas limitaciones, cabe una respuesta, en tanto se consiguen que mejore la disponibilidad de recursos (en forma de más adaptadores cualificados, más fondos y más grupos de lectura para validar los textos): hay que priorizar. La priorización de las adaptaciones será fundamental para que la lectura fácil gane credibilidad y se consolide como una solución que cubre una necesidad para muchas personas.

¿Cuáles serían los textos más inmediatos? Los principales deberían ser:

  • Información ciudadana: textos que tengan que ver con trámites, procedimientos, derechos, normas de uso. En este aspecto, hay que reclamar a las administraciones públicas la aplicación del derecho de accesibilidad consolidado en el Real Decreto Ley 1/2013. En este ámbito, es necesario adaptar los textos que son de uso habitual, que cualquiera pueder tener que utilizar en un ayuntamiento, en un centro sanitario o en otro servicio público.
  • Literatura: ya existen cierto número de publicaciones, pero todavía en un número escaso y difícil de localizar, ya que son pocas las librerías y bibliotecas que los tienen disponibles. Es necesario implicar a más escritores actuales para que escriban en lectura fácil. En Suecia, se publica como un género más. No implica demérito para el escritor ¿o acaso es demérito que tus lectores te entiendan?

La existencia de precedentes en ambos casos permitiría consolidar estas vías. Con el tiempo, cabría hablar de textos contractuales (el totem en el que nadie quiere implicarse), textos relacionados con el trabajo, textos de formación, textos divulgativos, instrucciones de uso, páginas web, comunicación comercial e información periodística, sin que la enumeración suponga una jerarquía o prelación. La aplicación de la lectura fácil en campos que sean de uso habitual será, sin duda, la forma de consolidarse.

¿Cuál es vuestra opinión? ¿Creéis que hay que priorizar otros textos?

¿Dónde estás, lectura fácil, en las elecciones?

Portada de la Guía de derecho al voto de Feaps Madrid

¿Han leído alguna vez un programa electoral? Es probable que muchos lo hayan hojeado, parándose en algunos párrafos que habrán comprendido a duras penas, no tanto porque el vocabulario sea complicado (que puede serlo en muchas ocasiones), sino por lo etéreo de las palabras, la falta de concreción o el recurso a unos términos indefinidos que, en el fondo, no quieren decir nada concreto. Los programas electorales, en su formulación actual, son la antítesis de la lectura fácil, que exige unas frases cortas, un estilo directo y un vocabulario sencillo y de uso habitual, huyendo de los términos vacuos. La lectura fácil exige concreción y transparencia, pero ¿están los partidos políticos dispuestos a ello?

En las elecciones europeas celebradas el año pasado, algunos partidos publicaron una versión en lectura fácil de sus programas. En concreto, fueron, por orden alfabético, Equo, Podemos, PSOE y UPyD. Ahora estamos en campaña para las elecciones autonómicas y municipales, pero son muy pocos los partidos que han decidido hacer su programa en lectura fácil. Hay casos excepcionales en CanariasMadridMurcia y Navarra ¿Conoces alguno más? Envíanos tu comentario y un enlace para publicarlo.

Feaps Madrid ha hecho una guía que explica en lectura fácil el derecho al voto. La guía explica detalles como el sistema político, cómo funcionan las elecciones en España e, incluso, algo tan complejo como el sistema de asignación de representantes según el número de voto, la conocida Ley D’Hondt. Acercar este tipo de cuestiones a todas las personas es hacer democracia. El sistema es abierto a la participación de todos, pero es necesaria la información. Los ciudadanos informados serán más exigentes con sus dirigentes y esta información debe ser accesible a todas las personas. Hacer los programas electorales en lectura fácil es un ejemplo de cómo la política podría acercarse más a los ciudadanos para que volvieran a confiar en sus representantes.