La lectura fácil coge forma en Plena Inclusión Madrid

Públicos beneficiarios de la lectura fácil en el servicio Adapta

La reciente creación del servicio Adapta de Plena Inclusión Madrid (la antigua FEAPS Madrid) es una muestra de cómo la lectura fácil se consolida como una línea estratégica dentro de esta federación de apoyo a personas con discapacidad intelectual. Si la lectura fácil tiene presencia y fuerza, es fundamentamente porque uno de sus públicos beneficiarios, las personas con discapacidad intelectual, y las organizaciones que les apoyan han tomado esta solución de accesibilidad como un punto de apoyo en la reivindicación del ejercicio de sus derechos y de su inclusión social.

Por otra parte, este hecho demuestra cómo la lectura fácil se ha hecho un hueco importante en la economía de la accesibilidad, entendida como conjunto de organizaciones que hacen de la accesibilidad una línea de negocio y trabajo permanente.

Adapta es un servicio que Plena Inclusión Madrid ofrece para adaptar y hacer pruebas de contraste de textos en lectura fácil. También ofrece cursos de formación. Además, de forma interna, ha creado una red de expertos para coordinar la actividad de lectura fácil entre las asociaciones que forman parte de esta federación.

Esta organización ha realizado una profunda actividad formativa entre técnicos y personas con discapacidad intelectual a través del programa “Refácil”, que ha contado con el apoyo de la Fundación Monte Madrid. Hoy, Plena Inclusión Madrid cuenta con un centenar de validadores formados en pautas de lectura fácil y preparados para formar grupos de contraste lector, para confirmar que los textos de lectura fácil cumplen con las pautas establecidas y son verdaderamente comprensibles para los públicos beneficiarios.

Esta es una primera piedra dentro de un mercado creciente en el que ya existen organizaciones consolidadas y creíbles y donde empieza a surgir una competencia poco formada y profesionalizada. No es una novedad dentro de la accesibilidad, en la que el intrusismo es habitual. Por este motivo, la creación de estructuras sólidas que proyecten a la sociedad una línea de trabajo en lectura fácil con estas características es siempre bienvenida, porque:

  • Permite mostrar la potencia de la lectura fácil como solución para todas las personas.
  • Organiza la posibilidad de que las personas con discapacidad intelectual encuentren una alternativa laboral y entren en la creación de un círculo virtuoso, donde la colaboración en textos de lectura fácil refuerza sus derechos y su inclusión y aporta a la sociedad además una mejora sustancial de comprensión lectora para otros públicos.

Si queréis conocer más detalles del servicio Adapta, podéis ver este vídeo.

El amor es demasiado complicado… en lectura fácil

Imagen de la presentación del proyecto "El amor es demasiado complicado" en lectura fácil

“El amor es demasiado complicado” es el título del próximo libro que publicará el escritor e ilustrador Andrés Guerrero en Loqueleo (antigua Santillana Infantil y Juvenil) dentro del compromiso adquirido por esta editorial de publicar libros accesibles e inclusivos. La gran particularidad de esta obra es que es ilustrada y en lectura fácil. Para ello, Loqueleo ha contado con Amás Fácil (el grupo de lectura fácil de Grupo Amás) y la colaboración de dilofácil en un proceso metodológico verdaderamente apasionante.

Andrés Guerrero llegó con miedo a la lectura fácil, pero se hizo un converso irremediable cuando descubrió todo lo que aportaba la interacción con los lectores. Amás Fácil organizó un novedoso proyecto en el que introdujo primeramente una validación de contenidos con públicos de diversos perfiles: discapacidad intelectual, inmigrantes no hispanohablantes y personas mayores, entre otros colectivos. El objetivo era saber si la historia se entendía en su lógica, sin entrar en detalles específicos de lectura fácil. Este proceso de validación sirvió para filtrar y ajustar las historias, de modo que el relato tuviera un hilo claro. Lejos de verlo como una restricción, Andrés Guerrero lo vivió como una manera de llevar más lejos la creatividad de sus relatos.

A continuación, Andrés trabajó con las anotaciones obtenidas y, después, dilofácil hizo propuestas de mejora para que cumplieran las pautas de lectura fácil tanto en los textos como en las ilustraciones. El objetivo era evitar ambigüedades, ofrecer un vocabulario accesible y actual, así como encontrar el camino para que algunas soluciones muy originales y creativas del escritor tuvieran una fácil comprensión. Finalmente, los grupos de Amás Fácil hicieron una validación general. Los últimos ajustes sirvieron para que Andrés completara la obra.

Contado en tres párrafos, nadie diría que ha sido un proceso de un año, pero que ha servido para que todos hayamos aprendido bastante: Andrés Guerrero ha descubierto un universo nuevo con la lectura fácil para sus narraciones, dilofácil y Amás Fácil han hallado valiosos aliados (Loqueleo y el propio Andrés) para que la literatura en lectura fácil siga produciéndose y todos hemos visto que un formato como la narración ilustrada puede encontrar un equilibrio entre creatividad y comprensión. ¿Quién ha dicho que la lectura fácil envara y limita la creación? Solo hay que atreverse y explorar, como lo ha hecho Andrés. Podéis leer un detalle más extenso contado por Sergio Aguinaga en el Huerto de las Ideas de Plena Inclusión.

La lectura fácil entra en el teatro

Logotipo del proyecto Teatro Accesible

La lectura fácil es una técnica de redacción que muestra cada día más su flexibilidad para entrar en nuevos formatos hasta ahora no probados. De este modo, refuerza su finalidad de habilitar a las personas con dificultades de comprensión lectora a que tengan una mayor variedad de ocio. El teatro es uno de esos ámbitos hasta ahora restringido, pero con el proyecto de lectura fácil en Teatro Accesible se abren nuevas puertas.

Este proyecto es resultado de una amplia colaboración liderada por Aptent, una empresa de servicios de comunicación accesible que ha llevado desde hace unos años el subtitulado y la audiodescripción al teatro. El proyecto Teatro Accesible, que cuenta con el apoyo de Fundación Vodafone, ha permitido que personas con discapacidades auditiva y visual puedan disfrutar del teatro con esos apoyos. Después de varios años, Aptent quería dar un paso más: incluir al público con discapacidad intelectual a través de la lectura fácil.

El reto era complejo y, para superarlo, convocó a Plena Inclusión Madrid, Grupo Amás, Cooperativa Altavoz y dilofácil. Era imposible cambiar los diálogos, porque suponía modificar tanto el aprendizaje de los mismos por parte de los actores como la propia dirección de la obra. Por eso, se buscó una doble solución de apoyo:

  • Un programa de mano en lectura fácil, que permitiera tener una introducción al argumento y poner en situación al espectador sobre los actores, el director o el escenario.
  • Unas audioexplicaciones en lectura fácil. Estas audioexplicaciones se redactaron después de analizar la obra y valorar algunas cuestiones complejas, como palabras difíciles, remisiones a personajes fuera de escena o remisiones a momentos pasados. Las audioexplicaciones se grabaron como un canal igual a la audiodescripción para personas con discapacidad visual. En determinados momentos, el espectador escuchaba una explicación de esas cuestiones seleccionadas como más difíciles. Los detalles de funcionamiento se explicaron en el programa de mano.

Hasta el momento, la experiencia se ha aplicado a dos obras representadas en Madrid (“Lluvia constante” y “La Plaza del Diamante”). Todavía queda una tercera esta temporada. Por supuesto, los textos se han validado mediante pruebas de contraste de comprensión lectora. Además, también se han pasado encuestas a los usuarios de estas audioexplicaciones, con el fin de conocer las impresiones al respecto. Ha sido un proceso novedoso del que hemos obtenido interesantes aprendizajes que todavía tenemos que evaluar en detalle. No obstante, ha sido un primer paso de una experiencia que tiene vocación de consolidarse.

Otra ley relevante adaptada a lectura fácil

Portada de la adaptación a lectura fácil de la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad

La Ley General de los Derechos de las Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social es un nuevo ejemplo de una adaptación de una norma jurídica a lectura fácil. Publicada por el Real Patronato sobre Discapacidad después de la adaptación de la Constitución, esta ley, de gran relevancia en el ámbito de los derechos individuales de las personas con discapacidad, se adapta también para que tenga un mayor alcance a su público objetivo.

Esta ley es un decreto legislativo, es decir, un encargo del Congreso al Gobierno para que ordene las normas dentro de un determinado ámbito. Había un gran número de normas relacionadas con esta área: la LISMI, de 1982; la LIONDAU, de 2003; y la transposición de la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad, en 2011. La Ley General agrupa las dos primeras (junto con el Reglamento Sancionador), que eran específicas, en tanto que la transposición suponía la modificación de un gran número de normas de diversos niveles y áreas.

El enorme carácter técnico de la ley nos hizo replantear la adaptación para que la estructura tuviera un orden más lógico, pero sin dejar de tener una forma de ley. El Título Preliminar recoge solo tres de los artículos, que tenían contenido fundamental. A continuación, el Título 1 se divide en dos partes: la que afecta a los derechos y la que afecta a las obligaciones. En vez de adaptar cada artículo, se ha optado por adaptar los capítulos, que se referían a contenidos específicos. De este modo, se ha limpiado la parte más técnica para concentrarse en los aspectos esenciales que afectan directamente a las personas. De igual modo, se ha procedido en los otros dos títulos. El tercero, sobre infracciones y sanciones, se centra en aclarar los conceptos básicos y desarrollarlos de un modo práctico, como se refleja en el apartado titulado “Las multas”.

Esta adaptación se ha orientado a alcanzar a un mayor público con dificultades de comprensión lectora. Como explicamos en el artículo sobre la Constitución en lectura fácil, adaptamos la Carta Magna para un nivel más alto de comprensión lectora al existir una versión más sencilla. En el caso de la Ley, al ser la primera versión en lectura fácil, se ha querido abarcar al mayor público posible. Además, como parte necesaria y obligatoria del proceso, la Cooperativa Altavoz ha realizado la validación con un grupo de personas con dificultades de comprensión lectora que han hecho aportaciones muy relevantes.

Tanto la adaptación de la ley como de la Constitución suponen dos claros ejemplos de que se pueden redactar normas claras con un lenguaje más sencillo. Los más puntillosos podrán decir que faltan detalles técnicos. La cuestión es si esos detalles técnicos son verdaderamente necesarios o suponen un sobredimensionamiento normativo o, en caso de que sean necesarios, si no se pueden redactar originalmente de un modo más claro. Por supuesto, se puede, solo hacer falta querer hacerlo.

Un premio para Léelo Fácil

Los participantes del proyecto Léelo Fácil junto con el presidente del CERMI

Los que nos seguís habitualmente conocéis Léelo Fácil. Este proyecto, del que hemos hablado en anteriores ocasiones, une la lectura fácil y la tecnología para conseguir unas adaptaciones literarias enriquecidas con recursos digitales, como música e imágenes. Libros clásicos y contemporáneos están tanto en forma de aplicaciones (Léelo Fácil Ocio y Léelo Fácil Educación) como en web. De este modo, se creará de forma progresiva una biblioteca virtual en lectura fácil.

En 2015, el proyecto ha sido merecedor del Premio CERMI en la categoría de Acción Cultural Inclusiva. Según el CERMI, este proyecto obtiene el premio por “promover el enfoque inclusivo y de accesibilidad universal aplicados al ocio y la cultura, potenciando el uso de la lectura fácil como elemento diferenciador. Además, el proyecto contribuye a la creación de empleo entre personas con discapacidad y es fuente para la toma de conciencia y visibilidad del sector social como emprendedor económico”. Ayer, su presidente, Luis Cayo Pérez, entregó el premio en la sede de Plena Inclusión. El proyecto tiene varios argumentos para ser premiado:

  • La puesta a disposición del público de literatura clásica y contemporánea. Esta última es poco habitual todavía.
  • La selección de las obras se hace mediante votación abierta entre un grupo de obras propuestas.
  • El soporte digital que facilita la difusión gratuita y el enriquecimiento de los contenidos.
  • La participación muy activa de personas con discapacidad intelectual en el proceso.
  • La participación de diversas entidades vinculadas a la lectura fácil. Este es un gran mérito de Plena Inclusión España, que ha congregado a entidades diferentes (entre ellas, dilofácil) a aportar su conocimiento para el buen fin del proyecto.

Léelo Fácil continuará este año. Todavía estamos organizando las acciones que tenemos previstas, pero pronto podréis disfrutarlas y participar en ellas.