Otra ley relevante adaptada a lectura fácil

Portada de la adaptación a lectura fácil de la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad

La Ley General de los Derechos de las Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social es un nuevo ejemplo de una adaptación de una norma jurídica a lectura fácil. Publicada por el Real Patronato sobre Discapacidad después de la adaptación de la Constitución, esta ley, de gran relevancia en el ámbito de los derechos individuales de las personas con discapacidad, se adapta también para que tenga un mayor alcance a su público objetivo.

Esta ley es un decreto legislativo, es decir, un encargo del Congreso al Gobierno para que ordene las normas dentro de un determinado ámbito. Había un gran número de normas relacionadas con esta área: la LISMI, de 1982; la LIONDAU, de 2003; y la transposición de la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad, en 2011. La Ley General agrupa las dos primeras (junto con el Reglamento Sancionador), que eran específicas, en tanto que la transposición suponía la modificación de un gran número de normas de diversos niveles y áreas.

El enorme carácter técnico de la ley nos hizo replantear la adaptación para que la estructura tuviera un orden más lógico, pero sin dejar de tener una forma de ley. El Título Preliminar recoge solo tres de los artículos, que tenían contenido fundamental. A continuación, el Título 1 se divide en dos partes: la que afecta a los derechos y la que afecta a las obligaciones. En vez de adaptar cada artículo, se ha optado por adaptar los capítulos, que se referían a contenidos específicos. De este modo, se ha limpiado la parte más técnica para concentrarse en los aspectos esenciales que afectan directamente a las personas. De igual modo, se ha procedido en los otros dos títulos. El tercero, sobre infracciones y sanciones, se centra en aclarar los conceptos básicos y desarrollarlos de un modo práctico, como se refleja en el apartado titulado “Las multas”.

Esta adaptación se ha orientado a alcanzar a un mayor público con dificultades de comprensión lectora. Como explicamos en el artículo sobre la Constitución en lectura fácil, adaptamos la Carta Magna para un nivel más alto de comprensión lectora al existir una versión más sencilla. En el caso de la Ley, al ser la primera versión en lectura fácil, se ha querido abarcar al mayor público posible. Además, como parte necesaria y obligatoria del proceso, la Cooperativa Altavoz ha realizado la validación con un grupo de personas con dificultades de comprensión lectora que han hecho aportaciones muy relevantes.

Tanto la adaptación de la ley como de la Constitución suponen dos claros ejemplos de que se pueden redactar normas claras con un lenguaje más sencillo. Los más puntillosos podrán decir que faltan detalles técnicos. La cuestión es si esos detalles técnicos son verdaderamente necesarios o suponen un sobredimensionamiento normativo o, en caso de que sean necesarios, si no se pueden redactar originalmente de un modo más claro. Por supuesto, se puede, solo hacer falta querer hacerlo.

Cómo se hizo la Constitución española en lectura fácil

Portada de la Constitución española en lectura fácil

Ayer tuvo lugar la presentación en el Congreso de los Diputados de la nueva edición de la Constitución española en lectura fácil. Promovida por el Real Patronato sobre Discapacidad, ha sido un trabajo de equipo entre Plena Inclusión España, Cooperativa Altavoz y dilofácil. Esta edición recoge todos los artículos de la Carta Magna y ha cuidado tanto la redacción, como la maquetación y la validación con lectores.

La presente edición no es la primera, puesto que el precedente más antiguo es la edición que realizó la entonces Feaps Murcia (hoy Plena Inclusión Murcia) en 2012, dentro de las actividades conmemorativas del bicentenario de la Constitución de Cádiz. Esa adaptación no incluía todos los artículos, sino una selección que se centraba en los derechos y obligaciones y luego recogía la organización institucional y territorial de forma más global. El acercamiento de aquel entonces a una versión de un nivel más sencillo nos hizo plantearnos la necesidad de hacer un texto completo.

A la hora de hacer la adaptación, desde dilofácil se planteó dar las siguientes soluciones:

  • Una introducción general a la Constitución.
  • Una introducción de cada uno de los títulos que anticipara el contenido general de los mismos.
  • La redacción de un título para cada uno de los artículos (que no existen en el original).
  • El mantenimiento de algunas palabras más técnicas que eran relevantes y que se complementaban con unas definiciones al margen, de modo que reforzaban el progreso lector.

El arduo proceso de adaptación se apoyó en referencias bibliográficas que ayudaran a entender la interpretación exacta del contenido, para buscar la redacción más adecuada y encontrar la solución más directa y clara para transmitir el sentido original. El propio presidente del Congreso, en su presentación, destacaba la claridad de la redacción de los artículos, como podéis ver en el vídeo del acto.

Posteriormente, Cooperativa Altavoz trabajó la validación del texto con numerosas aportaciones muy valiosas para confirmar que el texto era comprensible para personas con dificultades lectoras. Sus correcciones, anotaciones y modificaciones han sido un pilar fundamental en esta versión, con lo que se confirma una premisa fundamental: la lectura fácil es una solución de diseño para todos que debe contar de forma absoluta en el proceso de desarrollo de un proyecto con los públicos a los que quiere beneficiar.

La labor se completó con la Red de Juristas de Plena Inclusión España, que revisaron el texto e incorporaron propuestas para ajustar el significado de los textos al original del texto constitucional y terminar de redondear el trabajo. Por último, no menos importante, se acometió la maquetación. Se optó por un diseño limpio, sencillo, donde los blancos tuvieran peso para aligerar la lectura y el color fuese un elemento que facilitara la distinción de contenidos, como muestran los detalles de los márgenes y los títulos de cada artículo. La portada de cada bloque de contenidos también se distinguía de forma clara por el color, el título y la ilustración que lo acompañaba, de modo que la navegación por la obra se hacía más sencilla.

La presente versión de la Constitución demuestra que el proceso de lectura fácil es complejo y requiere de un trabajo en común de muchas partes: adaptadores, validadores, editores y maquetadores, vinculados por unas pautas cuyo objetivo es conseguir que cualquier texto esté al alcance del mayor número posible de personas sin perder su atractivo. Esperemos que esta Constitución en lectura fácil anime a muchos a su lectura, con el fin de que sean conscientes de las premisas que marca la Carta Magna y sirva para enriquecer el debate democrático en nuestra sociedad.

Descarga la Constitución española en lectura fácil.

Accesibilidad a las finanzas contada de forma accesible

Portada de la guía "Finanzas accesibles para todas las personas"

La guía “Finanzas accesibles para todas las personas” ha sido una publicación lanzada el pasado 5 de octubre, día de la Educación Financiera. La Fundación ONCE, promotora de este manual, ha editado la obra también en lectura fácil con la colaboración de dilofácil.

Esta guía detalla las obligaciones y buenas prácticas que deben cumplir los bancos para garantizar la accesibilidad a sus servicios financieros, bien en las oficinas, bien a través de servicios a distancia (teléfono, internet). Una cuestión importante que trata son aspectos relacionados con la necesidad de la educación financiera y la accesibilidad a los textos. También explica algunas cuestiones básicas para la gestión de la accesibilidad y normas de atención a clientes con discapacidad.

Para hacer esta guía en lectura fácil, hemos tenido que afrontar varios retos:

  • La densidad de la información: había muchas ideas expuestas.
  • La abstracción de muchos conceptos: no ya solo dimensiones, sino también textos muy teóricos, como los principios del diseño para todos, por poner un ejemplo.
  • El vocabulario específico: no referido a cuestiones financieras, sino a accesibilidad.

La lectura del original obligaba a reordenar algunas ideas, sobre todo en la parte introductora, así como eliminar cuestiones que aparecían repetidas expresadas de modo diferente. Además de suprimir esa parte inicial para aligerarla, había que exponer de forma clara una teoría muy desconocida para los que no conocen qué significan términos como diseño para todos o cuáles son sus principios elementales. ¿Cómo solucionarlo? La exposición de ejemplos concretos era una de las líneas a seguir.

En la parte más específica de accesibilidad, había que prescindir de las dimensiones, porque ¿qué significa que la puerta debe tener 80 centímetros de ancho? En estos casos, había que explicar los porqués de esas pautas y elaborar frases directas que expresaran la finalidad de la misma sin entrar en medidas.

Por último, el vocabulario específico se limitó y se expresó de formas alternativas. Solo aquellas palabras imprescindibles se mantuvieron, acompañadas de las correspondientes definiciones. Ante la densidad de información, no podíamos caer en el error de convertir los márgenes de la obra en un diccionario que habría saturado al lector.

Lectura fácil es aplicar unas pautas y una metodología, pero significa también aplicar unos criterios de ordenación de la información y tomar unas decisiones a la hora de adaptar los textos. Muchas veces no son sencillas, muchas veces pueden no ser las mejores. Solo el lector nos da la verdadera referencia: su comprensión es nuestro éxito.

ONCADIS, la lectura fácil para el ámbito laboral

Presentación de ONCADIS en la Secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad

El martes pasado, la empresa Activa Mutua 2008 hizo una presentación en la Secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad de las publicaciones que ha realizado en lectura fácil con la colaboración del Instituto Lectura Fácil y dilofácil. Como hemos hablado en un post anterior, Activa Mutua 2008 creó la Oficina de Centros y Servicios de Apoyo a la Discapacidad (ONCADIS) y tiene previsto que las publicaciones de esta oficina especializada se hagan en lectura fácil.

El director de ONCADIS, Antonio Andújar, explicó este proyecto de innovación social centrado en la prevención de accidentes laborales y riesgos en el trabajo para personas con discapacidad. Por extensión, es un proyecto en el que está implicado el resto de la empresa y que supone un empuje a la inclusión laboral de este grupo, en tanto que se le presta una atención específica a sus necesidades. Las publicaciones realizadas hasta la fecha son solo el inicio de un camino en el que se atenderán cuestiones como la atención a encamados o el estrés, así como fichas profesionales específicas.

Una apuesta estratégica y un proyecto de innovación social: son las dos líneas esenciales de Activa Mutua 2008 con la aplicación de la lectura fácil en ONCADIS. En la presentación, dilofácil subrayó la importancia de la aplicación de esta técnica de redacción para una cuestión como la prevención de riesgos laborales, así como el papel vital que tienen los validadores de textos en la comprobación de la comprensión de los textos adaptados. Este aspecto metodológico supone una garantía, una prueba de calidad y una forma de generar un círculo virtuoso en torno a la lectura fácil, como oportunidad de inclusión laboral de las personas con discapacidad intelectual. Proyectos como ONCADIS contribuyen a estas metas.

Una apuesta empresarial por la lectura fácil

Logotipo de ONCADIS Cuando algunos se plantean la lectura fácil, parece que lo ven limitado a cuestiones relacionadas con documentos simbólicos y como algo puntual. Sin embargo, existen ya empresas que se lo plantean como parte de su estrategia de comunicación hacia sus clientes. Hoy os vamos a contar el caso de Activa Mutua 2008, que recientemente ha creado ONCADIS, la Oficina de Centros y Servicios de Apoyo a la Discapacidad. Desde esta oficina se están realizando diversas publicaciones en lectura fácil como algo habitual en su forma de trabajo y comunicación. Esta forma de publicación también se está trasladando, poco a poco, a la propia matriz.

Activa Mutua 2008 es una mutua de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales que cuenta con varias oficinas especializadas. La última es ONCADIS, orientada a la salud, la orientación y la formación laborales de las personas con discapacidad. En su visión, la lectura fácil es estratégica. Hasta la fecha, se han adaptado la guía “Buenas prácticas para la convivencia y el trato adecuado hacia las personas con discapacidad“, con la finalidad de formar a todas las personas en cómo atender a los diversos perfiles de personas, y la “Guía de primeros auxilios y atención básica en centros y servicios de apoyo a personas con discapacidad“. Además, se ha adaptado también el catálogo de servicios de Activa Mutua 2008 para atención a personas con discapacidad. Todas estas publicaciones han sido adaptadas o han contado con el asesoramiento de dilofácil.

Hasta la fecha, solo esta mutua tiene esta visión sobre la lectura fácil: una forma de comunicar más sencilla para todas las personas, más allá de los públicos objetivos que tradicionalmente aparecen como principales beneficiarios, porque los lectores de estas guías son también personal interno de la mutua y trabajadores de cualquier perfil de las empresas que reciben sus servicios. Su buena práctica fue seleccionada entre las mejores en el I Encuentro Nacional de Buenas Prácticas en Lectura Fácil “Letras para todos“. En anteriores post ya hablamos de las ventajas que la lectura fácil tiene para las empresas. Activa Mutua 2008 ya se ha dado cuenta.