Las ventajas de incorporar el wayfinding

Incorporar soluciones wayfinding en el diseño de espacios para facilitar la orientación de las personas tiene ventajas psicológicas, físicas, de comportamiento y también económicas. Tal como destacaron Arthur y Passini (1992) y McCoy y Evans (1998), las ventajas son claras:

1. Evita la desorientación y el estrés: Sentirse desorientado y perdido puede generar mucho estrés, como en los casos de no encontrar una consulta específica en un hospital o una oficina determinada en un centro de negocios. Con el wayfinding, la persona no experimenta tensión, sino relajación.

2. Evita el rechazo al espacio: Si una persona experimenta dificultad con un edificio o espacio, será remisa a utilizarlo e incluso lo evitará. Aplicar soluciones wayfinding invitará a repetir la visita. Pensemos en una circunstancia como ir de compras: ¿dónde preferimos ir? ¿Allí donde encontramos rápidamente el departamento o tienda que deseamos o donde nos marean con los trucos clásicos para que deambulemos por todo el espacio por si “picamos” como los peces?

3. Facilita la accesibilidad: Las personas con discapacidad pueden tener dificultades o no ser capaces de utilizar un edificio si no se ha diseñado adecuadamente. Este criterio no sólo se aplica a personas usuarias de silla de ruedas, sino también personas con discapacidad visual, auditiva o intelectual.

4. Evita la ineficiencia: Un investigación llevada a cabo en 1992, hace 20 años, calculaba que se perdían 8.000 horas de trabajo al año (equivalente a cuatro personas a tiempo completo) en los hospitales por tener que ayudar a las personas a encontrar su camino en el hospital. Este sería un criterio empresarial, pero desde un punto de vista personal, ¿cuánto tiempo perdemos nosotros en encontrar cosas y sitios? ¿En qué otras cosas más agradables podríamos haber utilizado ese tiempo?

5. Genera ventajas económicas: Si recuperamos lo dicho en el apartado 2, una tienda o centro comercial que no aplique el wayfinding puede sufrir una pérdida de clientes. En un punto extremo podría llegar incluso al cierre.

6. Evita consecuencias extremas: No sólo el cierre de tiendas, también incluso accidentes y muertes. ¿Qué ocurre si una ambulancia no puede llegar a la vivienda de una persona en caso de urgencia porque el wayfinding no es adecuado? ¿Qué ocurre en caso de evacuación si no hay wayfinding? Posiblemente, avalanchas de personas en huida.

Aplicar el wayfinding desde el diseño o en espacios ya construidos puede generar múltiples ventajas tanto personales como empresariales. De nuevo volvemos a plantear la pregunta eje de este blog: ¿Por qué no hacer fáciles las cosas?

Qué es el wayfinding

Hablar de wayfinding no es sencillo, sobre todo porque ya la palabra es en inglés y no tiene una traducción exacta al español. “Encontrar el camino” sería la traducción literal, pero no transmite la idea. En España, el wayfinding está todavía pendiente de tenerse en cuenta en el diseño de los entornos.

¿Qué es el wayfinding? Según el experto español en la materia Dimas García Moreno, es un “proceso de orientación y movilidad, constituido por tareas de percepción, cognición e interacción entre la persona y el medio físico que se desplaza por el mismo”. Es decir, el wayfinding tiene que ver con el ser humano, con la forma en que conocemos y nos desenvolvemos en un determinado entorno.

Para facilitar este proceso perceptivo, cognitivo y de interacción, existen unas herramientas de diseño. El diseño wayfinding, según García Moreno, implica “la creación y desarrollo de sistemas de información dirigidos a orientar y direccionar a las personas en entornos naturales, urbanos y arquitectónicos”. Esto significa que el diseñador facilitará, con los elementos que crea, el procedimiento por el que la persona se mueve en un determinado espacio. En este sentido, debe incidirse en que estas herramientas no se reducen a la señalización y la señalética.

En definitiva, el wayfinding denota un aspecto fundamental: la preocupación por el usuario en términos de persona (no de consumidor, de inversor, de trabajador o de cualquier otra categoría).