Reflexiones para hacer accesibles los museos

Ponentes de la mesa redonda sobre museos accesibles en la Universidad de Valladolid

Volvemos a hablar de accesibilidad, lectura fácil y museos, porque es un tema muy relevante, que fue objeto de unas jornadas en la Universidad de Valladolid la pasada semana. A lo largo de dos días, personas vinculadas a museos, a asociaciones de personas con discapacidad y a empresas relacionadas con la accesibilidad pudimos tener la ocasión de intercambiar opiniones. Aunque la expresión “queda mucho por hacer” es un lugar común, desgraciadamente sigue siendo válida, sobre todo en el ámbito cognitivo.

En este sentido, dilofácil participó con una ponencia sobre el uso de la lectura fácil en museos. Presentamos tres buenas prácticas, pero no se pueden presentar muchas más… porque no las hay. En el ámbito de la gestión de museos, la lectura fácil como solución de accesibilidad sigue siendo muy desconocida, cuando la misión esencial de estas instituciones es la transmisión de la cultura que albergan de un modo accesible para todos.

Desde dilofácil también defendimos la idea de que la accesibilidad tiene que plantearse de un modo global, con un plan que tenga un presupuesto y un calendario de acciones, con un compromiso desde la dirección, que debe ser sensible y empática con la diversidad de necesidades de las personas. Para ello, proponíamos el esquema DALCO (Deambulación, Aprehensión, Localización y COmunicación) como pauta para dirigir las actuaciones. Además, debe complementarse con una adecuada formación del personal y el apoyo en las nuevas tecnologías.

Hay muchas maneras de plantearse, por ejemplo, una comunicación más accesible en los museos (que incluya la lectura fácil como una solución más para los perfiles interesados): el uso de la web sería estratégico, en tanto que podría ser soporte de muchos contenidos para descargarse previamente a la visita. Una buena web con información sobre los contenidos y con opciones de descarga en diversos formatos (narraciones en audio sencillas, lengua de signos, vídeos con subtítulo, documentos en lectura fácil) permite que los visitantes puedan organizarse las partes del museo que quieren ver y planifiquen el tiempo que quieren estar, ya que el móvil está muy extendido y permite esta forma de disfrutar de los contenidos culturales. El hecho de contar con esos recursos de forma permanente sería un incentivo para volver con regularidad.

Los museos deben tener una mirada amplia con la accesibilidad. Realizar actividades adaptadas dirigidas a públicos específicos es una opción, pero se debe contemplar también el visitante que quiere hacer la visita por su cuenta o acompañado de un familiar o un amigo. Por eso, hay que considerar las posibles soluciones que no necesariamente suponen un gran gasto y que pueden generar un retorno importante en prestigio y número de visitas. Esperemos que el gran trabajo que está llevando a cabo Antonio Espinosa en Vilamuseu sea el estandarte en el que muchos museos encuentren referencias y soluciones para que estén verdaderamente abiertos a todas las personas.

Accesibilidad a las finanzas contada de forma accesible

Portada de la guía "Finanzas accesibles para todas las personas"

La guía “Finanzas accesibles para todas las personas” ha sido una publicación lanzada el pasado 5 de octubre, día de la Educación Financiera. La Fundación ONCE, promotora de este manual, ha editado la obra también en lectura fácil con la colaboración de dilofácil.

Esta guía detalla las obligaciones y buenas prácticas que deben cumplir los bancos para garantizar la accesibilidad a sus servicios financieros, bien en las oficinas, bien a través de servicios a distancia (teléfono, internet). Una cuestión importante que trata son aspectos relacionados con la necesidad de la educación financiera y la accesibilidad a los textos. También explica algunas cuestiones básicas para la gestión de la accesibilidad y normas de atención a clientes con discapacidad.

Para hacer esta guía en lectura fácil, hemos tenido que afrontar varios retos:

  • La densidad de la información: había muchas ideas expuestas.
  • La abstracción de muchos conceptos: no ya solo dimensiones, sino también textos muy teóricos, como los principios del diseño para todos, por poner un ejemplo.
  • El vocabulario específico: no referido a cuestiones financieras, sino a accesibilidad.

La lectura del original obligaba a reordenar algunas ideas, sobre todo en la parte introductora, así como eliminar cuestiones que aparecían repetidas expresadas de modo diferente. Además de suprimir esa parte inicial para aligerarla, había que exponer de forma clara una teoría muy desconocida para los que no conocen qué significan términos como diseño para todos o cuáles son sus principios elementales. ¿Cómo solucionarlo? La exposición de ejemplos concretos era una de las líneas a seguir.

En la parte más específica de accesibilidad, había que prescindir de las dimensiones, porque ¿qué significa que la puerta debe tener 80 centímetros de ancho? En estos casos, había que explicar los porqués de esas pautas y elaborar frases directas que expresaran la finalidad de la misma sin entrar en medidas.

Por último, el vocabulario específico se limitó y se expresó de formas alternativas. Solo aquellas palabras imprescindibles se mantuvieron, acompañadas de las correspondientes definiciones. Ante la densidad de información, no podíamos caer en el error de convertir los márgenes de la obra en un diccionario que habría saturado al lector.

Lectura fácil es aplicar unas pautas y una metodología, pero significa también aplicar unos criterios de ordenación de la información y tomar unas decisiones a la hora de adaptar los textos. Muchas veces no son sencillas, muchas veces pueden no ser las mejores. Solo el lector nos da la verdadera referencia: su comprensión es nuestro éxito.

La lectura fácil también implica un diseño adecuado

Página de manual del Proyecto Ríos adaptado a lectura fácil

Una de las guerras continuas que existen en torno a las publicaciones de lectura fácil es el diseño, la maquetación y las ilustraciones. Es difícil encontrar profesionales sensibles para que hagan un diseño adecuado a las pautas, pero que no sea simple. ¡Es fácil, no simple! Además, no implica que se coarte la creatividad, sino que se adapte a unas necesidades concretas. En muchos casos, los problemas vienen por una cuestión de estilo propio, no querer renunciar a propias inercias. En otros, cuando haces recomendaciones (por ser cortés y no llamarlas “indicaciones”), te dicen: “Bueno, son recomendaciones, ¿no? No pasa nada si no las sigo”. Ante este comentario, se te queda cara de póker.

Un ejemplo de buena práctica es el de la ilustración de este post. Muchas de las recomendaciones de diseño para publicaciones de lectura fácil son de pura lógica y son necesarias, porque la forma también importa. Una presentación cómoda, agradable a la vista, invita más a leer. Se trata de que todo favorezca eso que queremos conseguir: la inclusión lectora. Esto obliga a cambiar mentalidades y conceptos previos. No obstante, muchas son tendencias que poco a poco se imponen:

  • Un interlineado mayor
  • Un tipo de letra sin remate y de tamaño más grande del habitual
  • Evitar los efectos tipográficos
  • Olvidarse de los textos justificados y dejar la alineación solo a la izquierda
  • Hacer unos márgenes más amplios
  • Incluir imágenes preferentemente fotográficas o ilustraciones realistas
  • Apoyarse en el color para diferenciar capítulos o secciones, sin ser distorsionante

El listado es solo una muestra de cuestiones que se explican de forma más extensa en algunas referencias bibliográficas, como en “Lectura fácil: métodos de redacción y evaluación” o “Información para todos“. Algunas cuestiones son más específicas, como los cortes de líneas coincidiendo con segmentos gramaticales para evitar el corte abrupto de las líneas cuando llegan al margen. Normalmente, te dicen que “parece poesía” con un gesto entre extrañado y mohíno. Pero es que es una pauta muy importante para la lectura fácil y hay que cumplirla.

Hablar de lectura fácil también es hablar de diseño más sencillo y accesible. Todavía es necesario que muchos diseñadores desaprendan para que vuelvan a aceptar que las publicaciones deben responder a las necesidades de los lectores a los que se dirigen. Mientras tanto, seguiremos luchando para hacer ver que las recomendaciones de diseño para lectura fácil son más que unas simples orientaciones.

Vuelven las Jornadas Letras para Todos sobre lectura fácil

Imagen del I Encuentro Letras para Todos

Ya estamos preparando la nueva edición del Encuentro “Letras para todos” para volver a compartir experiencias sobre la lectura fácil. De nuevo, Feaps, Factoría de Arte y Desarrollo, Altavoz Cooperativa y Dilofácil se ponen en marcha para repetir el evento en Casa del Lector, en Matadero Madrid. La cita tendrá lugar este año los días 20 y 21 de noviembre.

El encuentro de este año tendrá el mismo formato que el año pasado y que tan buen resultado dio. Por las mañanas, tendrán lugar sendas mesas de expertos. En esta ocasión, nos centraremos en experiencias que relacionan la lectura fácil con el acceso a un derecho fundamental, como es la justicia, y a experiencias en las que la lectura fácil está conectada con la tecnología. Descubriremos algunas interesantes aplicaciones que ya están funcionando y que abren nuevas puertas al desarrollo de esta técnica de redacción para todas las personas.

A continuación, escucharemos a los ponentes que nos contarán sus buenas prácticas. Ya podéis enviar vuestras propuestas, como os explicamos en esta página. Recordad que el encuentro solo tiene sentido cuando compartimos experiencias que permitan expandir el uso de la lectura fácil y que todas las personas con dificultades de comprensión lectora tengan una oportunidad de disfrutar con los libros.

La tarde del día 20 se dedicará a varios talleres. Volverá a haber un taller abierto a vuestras propuestas, como os contamos aquí. Ya podéis empezar a enviar vuestras ideas. Además, este año habrá talleres específicos sobre teatro y textos novelados e informativos. Por último, volveremos a repetir el taller de validación de textos, porque consideramos que es necesario sensibilizar sobre una parte fundamental del proceso de la lectura fácil: contar con los usuarios para evaluar los textos adaptados.

Como culminación, este año cerraremos con dos conferencia especiales. Por una parte, una representante de la asociación Clarity International, una organización que promueve el lenguaje sencillo en el derecho y la justicia. Por otra, una miembro de la IFLA, la Federación Internacional de Bibliotecarios. La IFLA fue la primera organización que redactó unas pautas sobre esta técnica inclusiva y su experiencia es fundamental para su desarrollo. Por último, este año no os debéis perder el cierre, que también tendrá acento musical.

Os esperamos a todos. Ya podéis inscribiros a través de la web de “Letras para todos” y consultar los detalles del programa.

Léelo Fácil ya tiene web con todos los títulos

Logotipo del proyecto Léelo Fácil

Léelo Fácil es un proyecto liderado por FEAPS y que cuenta con varias entidades colaboradoras para su desarrollo, como Altavoz Cooperativa, Fundación Ademo, Oneclick y dilofácil. El objetivo es adaptar y publicar obras clásicas y contemporáneas a lectura fácil y volcarlas a soportes digitales. En el primer año, como ya os contamos en un post anterior, se hizo una aplicación para móviles y tablets. En este segundo año, se ha creado la web www.leelofacil.org como biblioteca virtual para incluir todos los títulos que se han adaptado.

Este año se ha apostado por las escritoras, para subrayar el importante papel de la mujer en la literatura. Por eso, se han seleccionado los títulos “La gota de sangre”, de Emilia Pardo Bazán, como título clásico; y dos obras de la escritora contemporánea Laura Gallego: la obra de teatro “La reina Mab” y el cuento “La alondra”. Como novedad añadida, estos tres títulos también se han traducido al inglés en lectura fácil.

Sin duda, Léelo Fácil reúne muchos elementos innovadores:

  • Trabaja con grupos de validación de textos constituidos como empresa, por lo que se empieza a ver que la lectura fácil es una opción de negocio.
  • Une la lectura fácil a la tecnología, lo que subraya que la comprensión textual puede vincularse a las tendencias actuales. Es más, la tecnología ha permitido un enriquecimiento digital con imágenes y sonido que aporta mucho a la comprensión.
  • Se hace multilingüe, porque el año pasado se tradujeron a catalán, vasco y gallego (solo disponible de momento en las apps “Léelo Fácil Educación” y “Léelo Fácil Ocio” en Android e iOS) y este año al inglés. De este modo, se percibe que la lectura fácil trasciende los idiomas.

El proyecto va a continuar el próximo año con más novedades para promover la lectura fácil en soporte digital. Os recomendamos que no os perdáis sus avances.