La lectura fácil entra en el teatro

Logotipo del proyecto Teatro Accesible

La lectura fácil es una técnica de redacción que muestra cada día más su flexibilidad para entrar en nuevos formatos hasta ahora no probados. De este modo, refuerza su finalidad de habilitar a las personas con dificultades de comprensión lectora a que tengan una mayor variedad de ocio. El teatro es uno de esos ámbitos hasta ahora restringido, pero con el proyecto de lectura fácil en Teatro Accesible se abren nuevas puertas.

Este proyecto es resultado de una amplia colaboración liderada por Aptent, una empresa de servicios de comunicación accesible que ha llevado desde hace unos años el subtitulado y la audiodescripción al teatro. El proyecto Teatro Accesible, que cuenta con el apoyo de Fundación Vodafone, ha permitido que personas con discapacidades auditiva y visual puedan disfrutar del teatro con esos apoyos. Después de varios años, Aptent quería dar un paso más: incluir al público con discapacidad intelectual a través de la lectura fácil.

El reto era complejo y, para superarlo, convocó a Plena Inclusión Madrid, Grupo Amás, Cooperativa Altavoz y dilofácil. Era imposible cambiar los diálogos, porque suponía modificar tanto el aprendizaje de los mismos por parte de los actores como la propia dirección de la obra. Por eso, se buscó una doble solución de apoyo:

  • Un programa de mano en lectura fácil, que permitiera tener una introducción al argumento y poner en situación al espectador sobre los actores, el director o el escenario.
  • Unas audioexplicaciones en lectura fácil. Estas audioexplicaciones se redactaron después de analizar la obra y valorar algunas cuestiones complejas, como palabras difíciles, remisiones a personajes fuera de escena o remisiones a momentos pasados. Las audioexplicaciones se grabaron como un canal igual a la audiodescripción para personas con discapacidad visual. En determinados momentos, el espectador escuchaba una explicación de esas cuestiones seleccionadas como más difíciles. Los detalles de funcionamiento se explicaron en el programa de mano.

Hasta el momento, la experiencia se ha aplicado a dos obras representadas en Madrid (“Lluvia constante” y “La Plaza del Diamante”). Todavía queda una tercera esta temporada. Por supuesto, los textos se han validado mediante pruebas de contraste de comprensión lectora. Además, también se han pasado encuestas a los usuarios de estas audioexplicaciones, con el fin de conocer las impresiones al respecto. Ha sido un proceso novedoso del que hemos obtenido interesantes aprendizajes que todavía tenemos que evaluar en detalle. No obstante, ha sido un primer paso de una experiencia que tiene vocación de consolidarse.

Subtitulado y audiodescripción, apoyos necesarios

Imagen de película subtitulada con pantalla de selección de opciones de subtitulado

El subtitulado y la audiodescripción son dos apoyos necesarios para la comunicación audiovisual, cuando hacemos una consideración desde el diseño para todos. El subtitulado supone una ayuda no sólo para las personas sordas o con discapacidad auditiva, sino también para niños, mayores y personas con bajo dominio del idioma original. Por su parte, la audiodescripción es un sistema concebido para ayudar las personas ciegas o con discapacidad visual a recrear las escenas e imágenes, puesto que también está teniendo importancia su uso no sólo en el cine y la televisión, sino en el teatro.

El subtitulado cuenta con la norma UNE 153010:2012 como pauta general de estandarización como referencia del sector. En la norma se ofrecen las directrices a seguir por los subtituladores con el fin de que haya una homogeneidad en los criterios y las personas usuarias de los subtítulos encuentren siempre las mismas soluciones. Así, se establecen los colores en los subtítulos según la importancia de los personajes, el número de caracteres por línea o el modo de corte de diálogos, entre otras.

No obstante, el reto no está en la parte formal, sino en la necesidad de que los subtítulos consigan su objetivo: ¿realmente las personas tienen tiempo para leer y comprenden todo lo que leen en los subtítulos? Si bien se incide mucho por parte de los usuarios que no quieren menoscabos y censuras, en algunas ocasiones hay proyecciones con narraciones o diálogos muy rápidos y con palabras muy complejas que impiden el disfrute real, no sólo a los que leen los subtítulos. Por este motivo, la lectura fácil podría constituirse en un apoyo para fomentar una mejora en los resultados de comprensión de los subtítulos.

Por su parte, la audiodescripción tiene su desarrollo técnico en la norma UNE 153020:2005, con los mismos objetivos que la norma de subtitulado: estandarización de criterios y pautas. La gran dificultad de los audiodescriptores está en el análisis del guión para introducir sus descripciones entre los silencios de la narración o los diálogos. El uso de la pautas de lectura fácil puede contribuir también a mejorar los resultados.

En la actualidad, el Centro Español de Subtitulado y Audiodescripción (Cesya), vinculado al Real Patronato sobre Discapacidad, es la referencia en este ámbito. Por su parte, han nacido empresas, como Aptent Be Accessible!, que tienen este objetivo de difusión del subtitulado y la audiodescripción, con un fondo social importante, al contar en su plantilla con personas con discapacidad, y están difundiendo su uso en obras de teatro. Además, en el ámbito cultural, el subtitulado y la audiodescripción tienen una presencia importante en la herramienta desarrollada por la empresa GVAM.