¿Fomenta la lectura fácil la incultura?

Las bibliotecas son punto de apoyo para fomentar la cultura con lectura fácil

El título de este post puede sorprender a los lectores, pero más nos sorprendió una vez que nos encontramos en Twitter a una persona que dijo que la lectura fácil “es incultura y destruir tu propio idioma”. Remató su comentario diciendo “No me pienso rebajar al nivel de la mayoría” y se quedó tan tranquilo. No tardamos en darle respuesta, por el elitismo que destilaba el comentario, pero lo preocupante es que pueda existir en algunos ámbitos esa percepción. Parece que la expresión ampulosa, decorada y pedante es sinónimo de ser culto, cuando desvela en muchas ocasiones lo contrario. La comunicación pasa porque el receptor entienda tu mensaje. Si no, es un soliloquio. Esto no significa que debamos rendirnos al uso limitado del idioma. Vayamos por partes.

La lectura fácil es una solución que surgió para que muchos adultos con dificultades de comprensión lectora tuvieran textos accesibles para sus capacidades sin que tuvieran que visitar la sección de infantil y juvenil de las bibliotecas y librerías. Por tanto, es una solución inclusiva e integradora, en tanto que da respuesta a una necesidad. Hay muchas personas que quieren leer, pero no encuentran textos a su medida.

Dentro del grupo de personas que se benefician de la lectura fácil, hay dos variantes:

  • Algunos empezarán a leer en lectura fácil para iniciarse y progresar. Por ejemplo, personas con cierto grado de analfabetismo o inmigrantes recientes.
  • Otras personas, debido a sus circunstancias, encontrarán que su progreso lector es más lento o alcanza un determinado punto máximo. La lectura fácil les permitirá disfrutar de la lectura y satisfacer esta necesidad. Por ejemplo, personas con una determinada discapacidad intelectual.

En ambos casos, la lectura fácil demuestra que fomenta precisamente una mayor cultura. La lectura fácil permite que estos grupos accedan a contenidos y amplíen sus conocimientos, sus intereses y sus temas de conversación. Solo una mirada elitista o estrecha puede pensar que la lectura fácil es igual a más incultura. El desconocimiento, como dijimos en Twitter, es muy valiente. Lo triste es que en este caso va unido a la falta de sensibilidad e, incluso, a violentar el derecho de muchas personas a  acceder a la cultura. Si la lectura fácil fuera incultura, ¿acaso habría presentado el anterior director de la Real Academia Española, José Manuel Blecua, la versión adaptada de “Platero y yo”?