La lectura fácil entra en la Casa del Lector

Logotipo de Buenas Prácticas en Lectura Fácil

En un post anterior ya hemos hablado del Encuentro Nacional de Buenas Prácticas en Lectura Fácil “Letras para todos”, organizado por FEAPS, Factoría de Arte y Desarrollo, Cooperativa Altavoz y dilofácil, con el apoyo del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, la Fundación Germán Sánchez Ruipérez y, como indicamos en el título, la Casa del Lector. Esta reciente institución apoya todo tipo de eventos relacionados con la difusión del libro y la lectura. Las jornadas han encontrado un sitio inmejorable para que su primera edición tenga lugar.

Además, contaremos con una tertulia permanente en la red especializada en el libro Lectyo, promovida por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, con el fin de intercambiar experiencias e ideas sobre esta técnica inclusiva para personas con dificultades de comprensión lectora. Y un apunte importante para los que no podáis venir: habrá retransmisión por streaming de las ponencias de la mañana a través de la web de Feaps, Letras para Todos y la tertulia de Lectyo sobre lectura fácil.

La cita de todos los implicados en el primer párrafo no es una cuestión formal: es para subrayar que somos muchos los implicados e interesados en que la lectura fácil se difunda y se consolide como solución general de redacción inclusiva. Son muchas las necesidades por cubrir. Por eso, las experiencias de buenas prácticas serán enriquecedoras, tanto las nacionales como las internacionales. En las jornadas estarán representantes de la organización alemana Lebenshilfe, la federación europea Inclusion Europe y la Fundación Lectura Fácil de Suecia (Centrum for Lattlast). La dimensión de la lectura fácil va más allá de nuestras fronteras. De hecho, dentro de ellas, la lectura fácil todavía tiene una resonancia débil. Con este Encuentro, estamos seguros de que se amplificará.

La selección de buenas prácticas ha sido compleja, debido al gran nivel de las mismas. Los ponentes nos hablarán de clubes de lectura fácil, experiencias en museos, aplicaciones en empresas y uso de comunicación alternativa para favorecer la participación en actividades a personas con grandes dificultades de comprensión lectora.

Contamos con un gran número de inscritos a las ponencias de la mañana y con unos talleres que agotaron enseguida su aforo. Hay demanda y debemos dar respuesta. Esta es solo la primera piedra, el mundo de la lectura fácil tiene mucho que construir.

El origen de la lectura fácil

Convocatoria de acto del Centro de Lectura Fácil de Suecia

Suecia fue la cuna de la lectura fácil. El país escandinavo creó en 1968 una comisión de trabajo en la Agencia de Educación editó el primer libro en lectura fácil, dentro de un proyecto que tenía carácter experimental. Posteriormente, en 1976 se creó un grupo de trabajo en el Ministerio de Justicia. Su misión era conseguir textos legales más sencillos y claros. Ambas líneas de trabajo han crecido y se han consolidado.

Por una parte, la línea iniciada en educación evolucionó con la creación de un periódico en 1984, titulado “8 Sidor” (8 páginas). Desde 1987 se publicó de forma permanente en papel, hasta que dio el salto a Internet. Cuenta con 12.000 suscriptores. En 1987 la Fundación Lectura Fácil asumió la publicación del semanario y de los libros en lectura fácil. Unos años después, en 1991, se creó la editorial LL-förlaget. Actualmente, esta editorial publica unos 30 títulos anuales tanto literarios como técnicos. De igual modo, también hay adaptaciones y obras originales en lectura fácil. La editorial publica libros con diferentes niveles de dificultad. En las bibliotecas suecas existe ya una colección de unos 700 títulos redactados en esta técnica.

Una labor importante de la Fundación, denominada hoy Centro de Lectura Fácil (Centrum För Lättläst), es la promoción lectora a través de grupos de lectura fácil en bibliotecas y otros espacios en los que reunir a personas con dificultades de comprensión lectora. Cerca de 4.000 personas están impicadas en esta labor. La Fundación es tan relevante en la vida sueca, que el Gobierno es el encargado de aprobar sus estatutos y la junta directiva, compuesta por periodistas, políticos, profesionales de la cultura y el márketing y organizaciones de personas con discapacidad.

Por su parte, la comisión del Ministerio de Justicia tiene un papel fundamental en la revisión de cualquier norma emanada del Parlamento o del Gobierno. Este grupo de 10 personas tiene que dar el visto bueno antes de que se envíe la norma a imprimir. En la actualidad, este trabajo está coordinado por el Consejo de la Lengua de Suecia, que cuenta con una oficina de lenguaje llano. Por último, cabe cita que Suecia cuenta con un programa de formación de dos años y medio en la Universidad de Estocolmo para consultores lingüísticos, para capacitar a los interesados en la redacción de lectura fácil.