Seminario sobre lectura fácil en Chile

Cartel del seminario de lectura fácil en Chile

Existen diversas actividades en torno a la lectura fácil, con una carácter divulgativo, como el Encuentro Nacional de Buenas Prácticas en Lectura Fácil. Sin embargo, se echaba de menos un evento con una aproximación más científica. Ya avanzamos hace unas semanas la publicación de “Lectura para todos. El aporte de la fácil lectura como vía para la equiparación de oportunidades“. En esta ocasión, el profesor chileno Aldo Ocampo ha organizado una nueva edición del Seminario Permanente de Lectura Fácil y Educación Inclusiva, en el que ha participado dilofácil con una ponencia titulada “La evaluación de textos de lectura fácil con lectores con dificultades de comprensión”.

El seminario ha contado con una importantísima presencia de investigadores y profesores españoles e iberoamericanos que han abordado la lectura fácil con diferentes focos: el aprendizaje del español, la experiencia lectora, la interculturalidad o la mediación lingüística. De nuevo, Ocampo, a través del Centro de Estudios Latinoamericanos de Educación Inclusiva (CELEI), ha vuelto a poner la lectura fácil en el centro de los estudios lingüísticos inclusivos.

Poco a poco, nuestro ámbito empieza a recoger un corpus científico que consolide la lectura fácil como una solución que, más allá de lo práctico, tiene una base teórica importante. La cuestión es que exista esa preocupación en los círculos académicos para que se ponga en relación lectura fácil con otras cuestiones, como las que han sido foco del seminario u otras diferentes. En España, el profesor Elías Vived ya publicó un libro titulado “Lectura fácil y comprensión lectora en personas con discapacidad intelectual”. También Alberto Anula hizo interesantes aportaciones en la introducción a su adaptación de “Don Quijote de la Mancha”. Además, la Asociación Española de Comprensión Lectora (AECL) también está desarrollando un importante papel en este sentido, como quedó demostrado en este seminario, en el su presidenta, Elena Jiménez, explicaba la relación entre compentencia y comprensión lectora.

Estamos en un momento importante: la lectura fácil empieza a tener una cierta relevancia en el ámbito de la lengua española. Ahora hay que conseguir que estos avances se consoliden y, poco a poco, se estructure un corpus científico que sea la base de proyectos para que la lectura fácil proponga soluciones cada vez más eficaces a favor de las personas con dificultades de comprensión lectora. Es el momento en que la práctica de los adaptadores y los estudios teóricos empiecen a darse de la mano.

La lectura fácil en Latinoamérica

Imagen con un mosaico de todas las banderas latinoamericanas

Latinoamérica también apuesta progresivamente por la lectura fácil. Las iniciativas surgidas se definen tanto como “lectura fácil” como “lenguaje ciudadano”, diferenciación que desde dilofácil planteamos como artificial, ya  que el denominado “lenguaje ciudadano” no deja de ser sino un nivel más avanzado de lectura fácil y que tienden a aplicar en textos legales y administrativos. México, El Salvador, Colombia, Uruguay y Chile son algunos países que ya han introducido estas técnicas y han realizado algunas publicaciones.

México: la iniciativa ha partido desde el Estado. El “Manual de lenguaje ciudadano” está orientado a la Administración Federal y da pautas y recomendaciones a los funcionarios para redactar textos. Este manual, elaborado en 2004, cuenta con una nueva versión de 2007.

El Salvador: la Comisión de Lectura Fácil El Salvador promueve proyectos de adaptación a lectura fácil y clubes de lectura fácil en bibliotecas. Parte de la Asociación de Bibliotecarios del país (ABES). Recientemente, se publicó la adaptación de la Ley de Acceso a la Información Pública (LAIP). Con anterioridad, en los cursos de accesibilidad de la Universidad Centroamericana en 2011 y 2013 en los que participó dilofácil, en colaboración con Creaccesible, se impartieron clases introductorias sobre esta materia.

Colombia: la iniciativa de lenguaje ciudadano parte de la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP) y del Departamento Administrativo de la Función Pública (DAFP). Se han impartido cursos y se ha publicado un manual de referencia para el funcionariado.

Uruguay: el programa de lenguaje ciudadano parte de la Dirección Nacional de Impresiones y Publicaciones Oficiales (IMPO). El programa se centra en la adaptación a un lenguaje más próximo de las leyes. El número de publicaciones realizadas en el último año es bastante abundante.

Chile: se articula en torno a Lectura Fácil Chile, ligada a Fundación Down 21 Chile. Su actividad con personas con discapacidad intelectual está vinculada a la literatura y desde 2012 trabaja con el Ministerio de Educación del país para incorporar esta metodología en el sistema educativo.

Poco a poco, las iniciativas en torno a la facilitación lectora, llámese lectura fácil o lenguaje ciudadano, más centrado en la literatura o en los textos administrativos, va tomando forma y reivindicando la necesidad de que todas las personas, con independencia de sus capacidades, puedan entender cualquier tipo de textos, por la importancia que tiene la lectura para el ejercicio de otros derechos, como el acceso a la información, la participación, la cultura, la educación y la autodeterminación.