Literatura en lectura fácil

Varios libros abiertos sobre una mesa

La lectura fácil, como técnica de redacción inclusiva para personas con dificultades de comprensión lectora, surgió desde las bibliotecas y los bibliotecarios. Fueron ellos los que se plantearon cómo acercar los libros a todas las personas, especialmente la literatura, para que cualquier pudiera disfrutar del placer de la lectura y de imaginar escenarios, historias y personajes. Para ello, nos remontamos a finales de los años sesenta del siglo pasado en Suecia. En este país, hoy se encuentran más de 700 títulos diversos adaptados a lectura fácil. Cada año, la editorial vinculada a la Fundación Lectura Fácil publica unos 30 títulos nuevos.

En España, existen títulos, aunque con cuentagotas. Son pocas las editoriales que han apostado, aunque algunas han consolidado esa línea de forma progresiva. La más prolífica ha sido Almadraba/Castellnou, que lleva ya publicados más de 25 títulos diferentes de clásicos de la literatura en versiones adaptadas en castellano y catalán dentro de la colección “Kalafate”. Otra editorial que ha hecho una apuesta limitada ha sido Everest, con la colección “Fácil de leer”. En ella, han lanzado 8 títulos originales siguiendo las pautas de lectura fácil con el objetivo de alcanzar a un público no sólo con dificultades de comprensión, sino incluso también a los que son poco aficionados a la lectura. También la editorial La mar de fácil también han lanzado títulos originales de autores actuales, aunque sólo en catalán.

La distribución de estas obras todavía es compleja y, aunque existen librerías que venden estos libros, la fórmula que se está encontrando de apoyo a su difusión es a través de las bibliotecas. Existen numerosos clubes de lectura fácil repartidos por toda la geografía española, pricipalmente en Cataluña, pero también en el País Vasco, Castilla y León o Madrid. De este modo, se empieza a crear el hábito lector a públicos que, hasta la fecha, cuando querían tener libros comprensibles, eran desviados a la sección de infantil y juvenil.

Lectura fácil para animar a los niños a leer

Un grupo de figuras de colores bailan agarrados alrededor de una pila con varios libros

Animar a los niños a leer es uno de los principales retos de los profesores. Crear este hábito favorece la creatividad, la imaginación, la facilidad de comprensión y la disciplina para afrontar el estudio diario de las diferentes materias. Además, impulsa el espíritu crítico y el pensamiento lateral y alternativo, mejora la capacidad de expresión y de síntesis de ideas. Pero hay que conseguir que la semilla que se pone fructifique.

Los clubes de lectura fácil pueden ser una alternativa para fomentar este gusto por los libros. En algunos colegios, se obliga a los alumnos a leer y hacer un pequeño comentario de los libros leídos cada mes. Una actividad que se impone siempre despierta resistencias. Si esa actividad se convierte en otra más viva, como una reunión de alumnos en torno a la lectura de un libro, los niños pueden tener otra motivación.

Existen ya varias editoriales que se han animado a publicar libros en lectura fácil: Almadraba, Sirpus, Libros del Zorro Rojo, Alquería… son algunos ejemplos. Esto es sólo el comienzo. Las empresas editoriales deberían empezar a plantearse la creación de colecciones de lectura fácil, del mismo modo que los colegios deberían plantearse crear clubes de lectura fácil para los cursos de educación primaria. De este modo, ese círculo virtuoso que citábamos al principio podría tener una oportunidad de realizarse en las nuevas generaciones.