Guía sobre lectura fácil para maestros y profesores

Portada de la Guía sobre lectura fácil publicada por el MECD

Desde hace unas semanas está disponible en Internet la “Guía práctica de orientaciones para la inclusión educativa: Lectura fácil“, con la que el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, a través del CNIIE (Centro Nacional de Innovación e Investigación Educativa) divulga esta técnica de redacción para que se aplique en colegios e institutos. Esta guía, redactada por dilofácil, pretende ser una publicación accesible para que maestros y profesores sepan cómo aplicar la lectura fácil en las aulas.

No se trata, como se plantea en la obra, de que la lectura fácil se convierta en el instrumento habitual, sino que se utilice como una herramienta más de apoyo, dentro del abanico de soluciones con las que cuentan los docentes, para hacer comprensibles los contenidos a los alumnos. Originalmente, la lectura fácil se concibió para adultos, pero su aplicación en niños y adolescentes es perfectamente pertinente en situaciones de necesidades educativas especiales. No todos los estudiantes tienen el mismo ritmo. Hay que aceptar esa diferencia y adaptar los recursos para que el progreso de los alumnos con más dificultades no se vea mermado ni, mucho menos, estigmatizado.

La guía cuenta además con ejemplos sobre textos reales de colegios e institutos en España. Se publica tanto la versión original como la adaptada, si bien esta última no cumple todos los requisitos de diseño para no hacer la maquetación más compleja. Sin embargo, se pueden ver ejemplos textuales claros en los que se puede aplicar este método de redacción y comunicación escrita. En definitiva, esta guía aspira a ser una herramienta de ayuda para profesores y maestros que se encuentran con la tesitura de cómo hacer los contenidos textuales más fáciles y cómo atraer a los más jóvenes para que lean con interés.

Alfabetizar con lectura fácil

Las cinco vocales en colores giran alrededor de una lápiz

La lectura fácil es una herramienta que inicialmente se pensó para personas con discapacidad intelectual, pero sus posibilidades son también muy amplias para personas con escasa alfabetización. En España, la alfabetización se ha completado debido a la masiva escolarización. Sin embargo, todavía hay bolsas de analfabetismo y analfabetismo funcional entre personas mayores o inmigrantes que, siendo de habla hispana, no tuvieron posibilidad de escolarización en sus países de origen o, siendo de otros idiomas, tienen poco conocimiento de español.

Las opciones para estos grupos van desde el diseño de cursos de alfabetización a través de este tipo de técnica de redacción hasta la edición de materiales educativos adaptados. Por otra parte, hay que tener en cuenta que la lectura fácil no implica un único nivel, sino que se puede modular en función de las necesidades de los receptores. De este modo, el apoyo visual a través de ilustraciones y fotografías se convierte en la pauta para definirlos: los niveles iniciales contendrán bastantes imágenes y textos breves, mientras que los niveles avanzados tendrán textos más largos y menos ilustraciones.

La introducción de la lectura fácil en las escuelas de adultos puede abrir nuevas posibilidades en la alfabetización, ya que se podría avanzar más en la introducción de contenidos de cultura general. Elaborar textos sobre historia, literatura o ciencias en lectura fácil sería el complemento adecuado para fomentar la lectura y el progreso en la alfabetización de estos grupos.

Lectura fácil: aplicaciones en educación

Profesora dando clase

La lectura fácil es una herramienta de redacción y publicación, pero principalmente es una herramienta de comunicación. A través de este método, la explicación de conceptos puede ser más sencilla y directa. De este modo, la comprensión también se simplifica y se hace más eficaz. En definitiva, el proceso de comunicación sale fortalecido aplicando una forma más clara de redacción.

La lectura fácil ya ha demostrado su éxito en personas con discapacidad, pero las dificultades de comprensión lectora también existen en personas sin discapacidad. Por ejemplo, hay niños que durante sus estudios básicos tienen profundos problemas para entender algunas materias y, en ocasiones, el buen hacer de los profesores no resulta efectivo. La lectura fácil se puede convertir en un instrumento más de apoyo para conseguir el objetivo final de transmitir conocimientos necesarios para la formación del alumno.

La lectura fácil ya se ha trabajado con alumnos inmigrantes no hispanohablantes y se están empezando a aplicar en clases de refuerzo, personas con dislexia o con trastornos de hiperactividad y atención. Las pautas de redacción de la IFLA, que tradujimos recientemente, son un buen arranque para familiarizarse con esta técnica. Muy pronto publicaremos una investigación que recoge y sistematiza, por primera vez, el conocimiento acumulado en torno a la lectura fácil y en el que se podrán descubrir más claves de aplicaciones prácticas.