Un encuentro de lectura fácil muy completo

Imagen de una de las mesas de conferencias en el encuentro de lectura fácil

Los pasados 20 y 21 de noviembre se celebró la segunda edición del Encuentro Nacional de Buenas Prácticas en Lectura Fácil “Letras para todos”, coorganizado por Plena Inclusión España, Factoría de Arte y Desarrollo, Cooperativa Altavoz y dilofácil. Ha sido una nueva ocasión, como el año pasado, de reunir a cerca de 200 personas interesadas en la lectura fácil en la Casa del Lector de Madrid, que se prestó de nuevo a ceder su espacio para este evento.

La combinación de conferencias, presentación de buenas prácticas y participación en talleres se ha mostrado óptima. Las dos mesas de conferencias se centraron en el derecho y en la tecnología, respectivamente. Los ponentes nos presentaron razones para aplicar un lenguaje más sencillo en el ámbito jurídico y nos enseñaron proyectos tecnológicos en los que la lectura fácil tiene un papel relevante, tanto para la publicación de textos como para ser herramientas en la adaptación. Estas conferencias se completaron con la participación de dos organización fundamentales para la lectura fácil: Clarity e IFLA.

Este año se recibireron una veintena de buenas prácticas. Como el año pasado, se eligieron seis en función de los criterios públicos que aparecen en la web de “Letras para todos”. Los participantes nos enseñaron cómo la lectura fácil es una herramienta muy útil para la prevención de abusos y violencia de género y cómo reúne a personas de muy diferentes perfiles para disfrutar de la lectura. Además, nos mostraron resultados tan sorpredentes como un juego parecido a la oca para competir entre clubes de lectura fácil o cuentos totalmente ilustrado en los que habían participado para su validación lectores con dificultades de comprension.

Los talleres también tuvieron una gran afluencia. La literatura, los textos informativos, los textos dramáticos y la validación fueron el objeto de trabajo en esta ocasión. La finalidad era poner a trabajar a todos para acercar de una manera directa a los participantes a la lectura fácil.

Terminamos cansados pero muy contentos. Hay una demanda creciente y tenemos la determinación de repetir. Será el próximo año. De momento, de esta edición, podéis descargaros las presentaciones en la web y ver los vídeos completos de las conferencias y buenas prácticas.

Legislación sobre lectura fácil: panorama español

Debate en el Congreso de los Diputados

La lectura fácil es una materia reciente en el ámbito de las soluciones del diseño para todos. Entra dentro de la accesibilidad cognitiva, entendida como todas aquellas soluciones que facilitan la comprensión, sea de entornos o de textos. Estos temas están vinculados a cuestiones intelectivas, de las cuales no se ha sido tan consciente a la hora de fijar una regulación. En España, tenemos una densa normativa que afecta a la accesibilidad, fijando alturas, anchos, fondos, porcentajes de inclinación, tamaños de letras o inclusión de lengua de signos. Pero la accesibilidad cognitiva y, por ende, la lectura fácil, se quedan huérfanas de exigencia legal.

El recorrido por la legislación española nos depara los siguientes hitos:

  • Las grandes leyes (LISMI, LIONDAU, ambas ya derogadas, y el vigente Real Decreto Ley 1/2013) no hacen ninguna mención a la lectura fácil como solución de diseño para todos y exigible en cualquier ámbito.
  • Los desarrollos legislativos de las leyes son dispares, ya que existen menciones indirectas en el Real Decreto 366/2007 (artículo 13) y en la Orden PRE/446/2008 de desarrollo de este Real Decreto (artículo 6). Ambos regulan la relación de la Administración Pública con las personas con discapacidad. Lo llamativo es que se elevan a norma algunas de las pautas de lectura fácil sin citarla. Posiblemente, lo más razonable era haber citado de forma genérica las pautas existentes de la IFLA e Inclusion Europe. También hay una mención indirecta en el Real Decreto 1544/2007 (Anexo 9), que regula las condiciones de accesibilidad en el transporte.
  • La única mención explícita en la legislación española es de ámbito autonómico: la Ley 13/2014 de Accesibilidad de Cataluña, que incluye tres artículos (artículos 26, 32 y 33) que exigen el uso de la lectura fácil para proveedores de servicios públicos, administraciones públicas y en la educación. El artículo 29 define los materiales de lectura fácil como “los que han sido elaborados a partir de las directrices internacionales de Inclusion Europe y de la IFLA y que promueven una simplificación de textos con el objetivo de hacerlos accesibles a toda la ciudadanía. Esta simplificación consiste en utilizar un lenguaje llano y directo, un contenido asequible para los destinatarios y un diseño que armonice contenido y forma”.

Con anterioridad a esta mención, solo había una mención en la Disposición Adicional Tercera de la Ley 10/2007 sobre la lectura, el libro y las bibliotecas. En esa disposición se alude a la lectura fácil no como exigencia, sino como una de las soluciones de accesibilidad que se debía favorecer en los planes de fomento de la lectura. Esta inclusión es importante, porque puede favorecer la producción de materiales en lectura fácil, pero no es suficiente.

La pregunta es: ¿debe exigirse por ley la lectura fácil? Creemos que una ley de accesibilidad debe recoger explícitamente la lectura fácil entre el conjunto de soluciones exigibles y plantear periodos transitorios para adaptar aquellos materiales que afectan más directamente a la población. No obstante, debe haber un acompañamiento de acciones de sensibilización, porque la lectura fácil todavía es desconocida en muchos ámbitos. Es difícil exigir lo que se desconoce, aunque el desconocimiento de la ley no exima de su cumplimiento. La ley catalana ha marcado un primer paso interesante que sería deseable que se extendiera al resto de comunidades autónomas y al ámbito de la Administración Central del Estado.

Las pautas de lectura fácil de la IFLA, en español

dilofácil, en colaboración con Creaccesible, ha dado un paso más en la promoción de la lectura fácil en España y los países de habla hispana. La semana pasada firmó un acuerdo con la Federación Internacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias (IFLA, en sus siglas en inglés) para publicar la primera traducción al español de las “Directrices para materiales de lectura fácil”. La IFLA publicó en inglés por primera vez en 1997 estas pautas y las revisó en 2010. Hasta la fecha, no se había traducido ninguna de las dos versiones a nuestro idioma.

De este modo, dilofácil pone a disposición de todo el mundo, de forma gratuita y a través de este blog, la traducción al español de las “Directrices para materiales de lectura fácil” de la IFLA revisadas en 2010. La edición mantiene no sólo la exactitud en el texto, sino también respeta al máximo el diseño original de la publicación de la IFLA. Con esta traducción, se quiere contribuir a la difusión de la lectura fácil y a la concienciación sobre la necesidad de aumentar la accesibilidad a los contenidos. Esperamos que este hito impulse nuevas ediciones de tanto de literatura, como de documentos o impresos legales y oficiales.

La lectura fácil es una técnica de publicación que beneficia principalmente a personas con discapacidad intelectual, pero también favorece a personas inmigrantes con bajo conocimiento del idioma del país de acogida y personas con un bajo nivel de alfabetización. Mediante esta técnica, se pretende facilitar la comprensión de cualquier texto a todas las personas, con el fin de impulsar su independencia y su participación social.

Descarga las Directrices para materiales de lectura fácil de la IFLA en español.