Legislación sobre lectura fácil: panorama español

Debate en el Congreso de los Diputados

La lectura fácil es una materia reciente en el ámbito de las soluciones del diseño para todos. Entra dentro de la accesibilidad cognitiva, entendida como todas aquellas soluciones que facilitan la comprensión, sea de entornos o de textos. Estos temas están vinculados a cuestiones intelectivas, de las cuales no se ha sido tan consciente a la hora de fijar una regulación. En España, tenemos una densa normativa que afecta a la accesibilidad, fijando alturas, anchos, fondos, porcentajes de inclinación, tamaños de letras o inclusión de lengua de signos. Pero la accesibilidad cognitiva y, por ende, la lectura fácil, se quedan huérfanas de exigencia legal.

El recorrido por la legislación española nos depara los siguientes hitos:

  • Las grandes leyes (LISMI, LIONDAU, ambas ya derogadas, y el vigente Real Decreto Ley 1/2013) no hacen ninguna mención a la lectura fácil como solución de diseño para todos y exigible en cualquier ámbito.
  • Los desarrollos legislativos de las leyes son dispares, ya que existen menciones indirectas en el Real Decreto 366/2007 (artículo 13) y en la Orden PRE/446/2008 de desarrollo de este Real Decreto (artículo 6). Ambos regulan la relación de la Administración Pública con las personas con discapacidad. Lo llamativo es que se elevan a norma algunas de las pautas de lectura fácil sin citarla. Posiblemente, lo más razonable era haber citado de forma genérica las pautas existentes de la IFLA e Inclusion Europe. También hay una mención indirecta en el Real Decreto 1544/2007 (Anexo 9), que regula las condiciones de accesibilidad en el transporte.
  • La única mención explícita en la legislación española es de ámbito autonómico: la Ley 13/2014 de Accesibilidad de Cataluña, que incluye tres artículos (artículos 26, 32 y 33) que exigen el uso de la lectura fácil para proveedores de servicios públicos, administraciones públicas y en la educación. El artículo 29 define los materiales de lectura fácil como “los que han sido elaborados a partir de las directrices internacionales de Inclusion Europe y de la IFLA y que promueven una simplificación de textos con el objetivo de hacerlos accesibles a toda la ciudadanía. Esta simplificación consiste en utilizar un lenguaje llano y directo, un contenido asequible para los destinatarios y un diseño que armonice contenido y forma”.

Con anterioridad a esta mención, solo había una mención en la Disposición Adicional Tercera de la Ley 10/2007 sobre la lectura, el libro y las bibliotecas. En esa disposición se alude a la lectura fácil no como exigencia, sino como una de las soluciones de accesibilidad que se debía favorecer en los planes de fomento de la lectura. Esta inclusión es importante, porque puede favorecer la producción de materiales en lectura fácil, pero no es suficiente.

La pregunta es: ¿debe exigirse por ley la lectura fácil? Creemos que una ley de accesibilidad debe recoger explícitamente la lectura fácil entre el conjunto de soluciones exigibles y plantear periodos transitorios para adaptar aquellos materiales que afectan más directamente a la población. No obstante, debe haber un acompañamiento de acciones de sensibilización, porque la lectura fácil todavía es desconocida en muchos ámbitos. Es difícil exigir lo que se desconoce, aunque el desconocimiento de la ley no exima de su cumplimiento. La ley catalana ha marcado un primer paso interesante que sería deseable que se extendiera al resto de comunidades autónomas y al ámbito de la Administración Central del Estado.

La lectura fácil entra en la Casa del Lector

Logotipo de Buenas Prácticas en Lectura Fácil

En un post anterior ya hemos hablado del Encuentro Nacional de Buenas Prácticas en Lectura Fácil “Letras para todos”, organizado por FEAPS, Factoría de Arte y Desarrollo, Cooperativa Altavoz y dilofácil, con el apoyo del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, la Fundación Germán Sánchez Ruipérez y, como indicamos en el título, la Casa del Lector. Esta reciente institución apoya todo tipo de eventos relacionados con la difusión del libro y la lectura. Las jornadas han encontrado un sitio inmejorable para que su primera edición tenga lugar.

Además, contaremos con una tertulia permanente en la red especializada en el libro Lectyo, promovida por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, con el fin de intercambiar experiencias e ideas sobre esta técnica inclusiva para personas con dificultades de comprensión lectora. Y un apunte importante para los que no podáis venir: habrá retransmisión por streaming de las ponencias de la mañana a través de la web de Feaps, Letras para Todos y la tertulia de Lectyo sobre lectura fácil.

La cita de todos los implicados en el primer párrafo no es una cuestión formal: es para subrayar que somos muchos los implicados e interesados en que la lectura fácil se difunda y se consolide como solución general de redacción inclusiva. Son muchas las necesidades por cubrir. Por eso, las experiencias de buenas prácticas serán enriquecedoras, tanto las nacionales como las internacionales. En las jornadas estarán representantes de la organización alemana Lebenshilfe, la federación europea Inclusion Europe y la Fundación Lectura Fácil de Suecia (Centrum for Lattlast). La dimensión de la lectura fácil va más allá de nuestras fronteras. De hecho, dentro de ellas, la lectura fácil todavía tiene una resonancia débil. Con este Encuentro, estamos seguros de que se amplificará.

La selección de buenas prácticas ha sido compleja, debido al gran nivel de las mismas. Los ponentes nos hablarán de clubes de lectura fácil, experiencias en museos, aplicaciones en empresas y uso de comunicación alternativa para favorecer la participación en actividades a personas con grandes dificultades de comprensión lectora.

Contamos con un gran número de inscritos a las ponencias de la mañana y con unos talleres que agotaron enseguida su aforo. Hay demanda y debemos dar respuesta. Esta es solo la primera piedra, el mundo de la lectura fácil tiene mucho que construir.

Apostamos por la lectura fácil

Logotipo de lectura fácil

Este es el logotipo de lectura fácil promovido por la Asociación Europea de Personas con Discapacidad Intelectual (Inclusion Europe). Con él, se identifican las publicaciones redactadas con esta metodología.

La lectura fácil es una técnica de redacción que permite la comprensión de cualquier texto por cualquier persona. Supone una herramienta de accesibilidad a los contenidos. En Suecia se trabaja desde 1968 y tiene también importancia en toda Escandinavia. En España, las experiencias son todavía muy limitadas, entre las que destacan la Associació Lectura Fàcil de Cataluña, la Federación de Personas con Discapacidad Intelectual FEAPS y la Fundación Ciudadanía en Extremadura.

Estamos trabajando en una investigación sobre esta metodología en la que importa no sólo la redacción, sino también la evaluación, para comprobar si los textos son verdaderamente fáciles. Próximamente, contamos con publicar los resultados de nuestra investigación en este campo. Además, hemos abierto también la vía de la cooperación, al incorporarnos como miembros de la Easy to Read Network.