Aplicaciones prácticas de la lectura fácil

Mano con un bolígrafo firma un documento

Pensar en lectura fácil parece que sigue siendo una cuestión para grupos limitados de personas, sean con discapacidad intelectual, mayores con capacidades mentales mermadas, extranjeros con escaso dominio del español o personas con escasa alfabetización. Sin embargo, pensemos por un momento el tiempo que perdemos en comprender algunas cosas, como las instrucciones para utilizar un electrodoméstico, comprender el interés de sus funcionalidades, por no hablar de los contratos de proveedores, como telefonía, aseguradoras o incluso obtener la información necesaria sobre el tratamiento de enfermedades comunes.

Reflexionen sobre el tiempo que pierden en leerlo y reflexionen sobre los disgustos que supone haber renunciado a leerlo porque era complejo. La lectura fácil sería el apoyo necesario para simplificar el lenguaje farragoso, hacer accesible la información relevante y permitir que cualquier persona entienda lo que lee, como derecho inherente al ser humano.

Un ejemplo práctico se ha puesto en marcha con la Fundación San Juan del Castillo, para la que hemos elaborado el contrato marco de alquiler de su programa de intermediación entre propietarios y familias inmigrantes.

Las ventajas de incorporar el wayfinding

Incorporar soluciones wayfinding en el diseño de espacios para facilitar la orientación de las personas tiene ventajas psicológicas, físicas, de comportamiento y también económicas. Tal como destacaron Arthur y Passini (1992) y McCoy y Evans (1998), las ventajas son claras:

1. Evita la desorientación y el estrés: Sentirse desorientado y perdido puede generar mucho estrés, como en los casos de no encontrar una consulta específica en un hospital o una oficina determinada en un centro de negocios. Con el wayfinding, la persona no experimenta tensión, sino relajación.

2. Evita el rechazo al espacio: Si una persona experimenta dificultad con un edificio o espacio, será remisa a utilizarlo e incluso lo evitará. Aplicar soluciones wayfinding invitará a repetir la visita. Pensemos en una circunstancia como ir de compras: ¿dónde preferimos ir? ¿Allí donde encontramos rápidamente el departamento o tienda que deseamos o donde nos marean con los trucos clásicos para que deambulemos por todo el espacio por si “picamos” como los peces?

3. Facilita la accesibilidad: Las personas con discapacidad pueden tener dificultades o no ser capaces de utilizar un edificio si no se ha diseñado adecuadamente. Este criterio no sólo se aplica a personas usuarias de silla de ruedas, sino también personas con discapacidad visual, auditiva o intelectual.

4. Evita la ineficiencia: Un investigación llevada a cabo en 1992, hace 20 años, calculaba que se perdían 8.000 horas de trabajo al año (equivalente a cuatro personas a tiempo completo) en los hospitales por tener que ayudar a las personas a encontrar su camino en el hospital. Este sería un criterio empresarial, pero desde un punto de vista personal, ¿cuánto tiempo perdemos nosotros en encontrar cosas y sitios? ¿En qué otras cosas más agradables podríamos haber utilizado ese tiempo?

5. Genera ventajas económicas: Si recuperamos lo dicho en el apartado 2, una tienda o centro comercial que no aplique el wayfinding puede sufrir una pérdida de clientes. En un punto extremo podría llegar incluso al cierre.

6. Evita consecuencias extremas: No sólo el cierre de tiendas, también incluso accidentes y muertes. ¿Qué ocurre si una ambulancia no puede llegar a la vivienda de una persona en caso de urgencia porque el wayfinding no es adecuado? ¿Qué ocurre en caso de evacuación si no hay wayfinding? Posiblemente, avalanchas de personas en huida.

Aplicar el wayfinding desde el diseño o en espacios ya construidos puede generar múltiples ventajas tanto personales como empresariales. De nuevo volvemos a plantear la pregunta eje de este blog: ¿Por qué no hacer fáciles las cosas?